Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 26 mayo 2012

Política

POLÍTICA

El PSE busca el apoyo al cambio del nacionalismo moderado El PNV centra su recta final en la lucha contra la abstención

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La pelota sigue en el aire
LA campaña entra en su recta final y los nervios empiezan a apoderarse de todos. El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, y su cabeza de lista en Gipuzkoa, Joseba Egibar, hacen un llamamiento a la movilización y a los abstencionistas, que las cosas están apretadas. Dan por hecho que, si los números llegan, Patxi López va a ser lehendakari con el apoyo del PP. El único que parece no estar nervioso es Ibarretxe, que transmite casi el mismo mensaje desde el comienzo. Es decir, que «la capacidad de decisión en Madrid o aquí está en juego» en estas elecciones. El ejemplo, insiste, es lo que ocurrió en Navarra, en donde Ferraz impidió a última hora el acuerdo entre el PSN y Nafarroa Bai. La alusión hace saltar las chispas. Y volverá a aflorar esta noche en el debate de Euskal Telebista.
El caso es que Ibarretxe se ha puesto el chubasquero de la crisis y no se lo ha quitado todavía. Lo hizo ayer mismo en el teatro Victoria Eugenia, en un acto en el que coincidieron en el mismo edificio con el Partido Popular, que escogió la sala club, un recinto más pequeño y propio de conciertos. Ya se sabe, política-pop. El 'encuentro' se saldó con un intercambio de balones y de saludos, que lo cortés no quita lo valiente.
El PNV no quiere confiarse y necesita a toda costa calentar la campaña, que sigue fría. Y eso es perjudicial para sus intereses. Por eso insisten en la existencia de un supuesto bloque PSE-PP, y así van a seguir hasta el final. Lo hizo el mismo Duran i Lleida, que ayer alertó en San Sebastián de un pacto que desplace a la fuerza más votada, «como ocurrió con Mas en Cataluña». El mismo Egibar leyó también el discurso que María San Gil pronunció hace cuatro años en el Parlamento Vasco para apoyar la investidura de Patxi López. Creen que este mensaje cala en el electorado, sobre todo, en una parte de los votantes socialistas que no quieren ir con el PP ni en pintura. Los mismos votantes que rechazan masivamente un acuerdo de coalición con el PP y que no valoran nada mal a Ibarretxe. Los jeltzales están encantados de cómo Ibarretxe se ha aprendido la lección, creen que su mensaje llega bien, su estilo humano, alejado de los políticos al uso. «Es cercano», señalan.
Los socialistas, en privado, reconocen cierta habilidad a Ibarretxe en el manejo de la campaña, aunque, como es lógico siendo adversarios, denuncian su «cinismo» y que la campaña jeltzale se haya convertido en «una fiesta de disfraces» ya que ha ocultado lo que ha sido una década de confrontación e imposición. «Se ha quitado el traje soberanista y se ha disfrazado de economista», señalaba ayer uno irritado que admitía, eso sí, que la fiesta de Míster Spock fue «un puntazo».
Los socialistas empiezan a respirar una sensación contradictoria. Tienen muchos cierta percepción de que el cambio viene, que en Gipuzkoa el resultado va a ser «excelente», que el PSE se quiere volcar en la Margen Izquierda, y que en la calle, al menos lo dicen los candidatos, se respira un ambiente de que «ésta vez sí, por fin, es posible». Pero también surgen nervios finales, la partida está abierta, se trata de no cometer errores, de ser duros y críticos, pero sin pasarse.
Lo de ayer en el Astelena de Eibar, fue una exhibición de fuerza de los socialistas con Patxi López y Felipe González. Treinta y tres años después del primer mitin de Isidoro en la villa armera, los socialistas apelan al espíritu del Astelena, la catedral de la pelota vasca, para llamar al nacionalismo moderado, el que valora a Josu Jon Imaz, a que apoye el proyecto de cambio que representa López. Un proyecto al que, por cierto, ha expresado su público apoyo, entre otros, el actor Xabier Elorriaga. Un proyecto que, para ganar, necesita también de ese impulso de los nacionalistas más templados con los últimos años del tripartito.
El acto de ayer, con su emoción y su épica histórica contenida, incorporó al final un mensaje de consumo interno. González pidió a López que no cayera en «la tentación» de no presentar su candidatura a lehendakari en la sesión de investidura. Este aval en el frontón Astelena 33 años después se convierte en más que un espaldarazo para el 2 de marzo.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Elecciones 20N
Videos de Más actualidad
más videos [+]
Más actualidad
Vocento
SarenetRSS