DV. Se está poniendo emocionante la Volvo Ocean Race, allá por la línea del Ecuador, camino del Pacífico Sur. Las calmas ecuatoriales han frenado a los barcos de cabeza, situación que ha beneficiado a un Telefónica Azul que anoche estaba a 84 millas del líder, cuando llego a tenerlo a más de trescientas. Pero, claro, si los Puma y Ericsson-4 han caído en la misma proporción que el viento que sopla en su zona, lo mismo le puede puede suceder en pocas horas al barco en el que están enrolados los guipuzcoanos Iker Martínez y Xabier Fernández.
El Azul ha tenido unas últimas horas de navegación excelentes, que le han permitido volver a dejar quinto al Green Dragon y acercarse mucho a los otros tres barcos que van rumbo a la meta volante paralela al norte de Nueva Zelanda. La segunda meta volante estará situada a la altura del Cabo de Hornos y los barcos tendrán otras dos puertas 'de hielo', que no son puntuables, sino obligatorias para no acercarse demasiado a los icebergs del sur
IKer Martínez explicaba que «en las últimas veinticuatro horas hemos dado el primer estironcito, pero necesitamos algo más para poder cogerles: unas condiciones más favorables y que se queden un poco más encalmados. En cualquier caso, una vez lleguemos al Sur esas distancias no serán tantas y habrá otro tipo de problemas y al final ochenta millas de ventaja serán sólo cuatro horas. Todavía queda mucho». Así es, pues los barcos llevan once días en el agua y se calcula que a Rio de Janeiro el primero tardará al menos 35 días desde Qingdao.
Próximo destino: Fidji
El ambiente a bordo del Telefónica Azul ha mejorado gracias a la remontada de las últimas horas y días, y a que la climatología es mucho más benigna, con calor y sin olas constantemente pasando por cubierta.
Iker Martínez cuenta que, «a partir de ahora, tendremos un par de días de poco viento y ahí habrá más cosas que hacer, pero sobre todo tenemos que centrarnos en llevar muy bien el barco y decidir por dónde quieres pasar las islas Fidji. Esa elección puede marcar para los siguientes días».
Reclamación en tierra
Y, mientras los diez tripulantes y el encargado de prensa -que no puede ayudar en la navegación salvo que ocurra una emergencia- siguen a la caza, el equipo de tierra de Telefónica ha determinado que presentará una solicitud al jurado de reparación de su tiempo, ya que aquella roca con la que chocó el Telefónica Azul en la salida de Qingdao, y que obligó a sacar el barco a tierra, no estaba señalizada. El equipo español reclamará que se le descuenten las diecinueve horas perdidas por culpa de aquel incidente.