DV. La promotora inmobiliaria Urbina ha decidido hacer frente a una deuda de 80 millones de euros con Kutxa cediendo a la caja guipuzcoana los antiguos terrenos de Koipe en San Sebastián, en los que tenía previsto edificar 128 viviendas, así como un bloque de pisos a medio construir en el nuevo barrio de Riberas de Loiola y varias casas en el también donostiarra barrio de Miramón. Estas cesiones suponen la desaparición de Urbina en Donostia.
Urbina carece de liquidez para hacer frente a sus préstamos y deudas, ya que sufre en primera mano la crisis de su matriz Urvasco, que a comienzos de 2008 admitió unas deudas de 1.100 millones de euros y que ahora trata de evitar la suspensión de pagos refinanciando su deuda o, como en este caso, recurriendo al pago en especies, lo que se conoce como dación en pago.
Fuentes del sector consideran que Urvasco «ha pecado de comprar suelo muy caro en emplazamientos destacados» en varias ciudades, por lo que la crisis inmobiliaria le ha cogido con un endeudamiento excesivamente elevado. El caso más emblemático es el de las torres Isozaki, el proyecto inmobiliario más ambicioso desarrollado en Bilbao en los últimos años y que también se ha encontrado con dificultades de venta.
Aviso en diciembre
En Gipuzkoa, la primera señal de la crítica situación de Urbina se dio el 24 de diciembre, cuando la promotora solicitó al Ayuntamiento de San Sebastián la renuncia de la licencia de construcción del bloque de 67 viviendas en Riberas de Loiola que ahora ha cedido a Kutxa, en el cruce de la avenida de Barcelona y la calle Pablo Gorosabel. Se trata de un edificio en avanzada fase de construcción, ejecutado al 53%, ya levantado, y con locales comerciales y garajes. Al no vender ninguna vivienda, la promotora no ha podido continuar con las obras.
En el caso de los antiguos terrenos de Koipe, el proyecto del nuevo barrio de Aldunaene establecía la construcción de 200 viviendas, 128 de ellas libres a cargo de Urbina, mientras que el Ayuntamiento se reservaba una parcela para construir 40 viviendas de protección oficial (VPO ) y 32 pisos libres. El barrio se completará con una comisaría de Policía que el Ministerio del Interior construirá en un tercer solar. El futuro de este barrio es ahora una incógnita, dado que la construcción de las 128 viviendas libres por parte de Urbina, que debía comenzar este año, se ve paralizada, aunque el Ayuntamiento ya ha comenzado la urbanización de la zona.
Los niveles de endeudamiento y los problemas de liquidez de Urbina llevaron a Kutxa a aumentar ya el año pasado sus dotaciones para provisionar los créditos a esta promotora ante el riesgo de impago. Urvasco negocia un acuerdo similar con Unicaja, que ha pedido su embargo por una deuda de 12 millones.