HONDARRIBIA. DV. El problema del tráfico y del transporte en y desde Hondarribia podría verse solucionado en unos años si, como se pretende, se instala un servicio de tranvía desde nuestra ciudad hasta Irun, con una posibilidad de alargar el trazado hasta Hendaia.
El acuerdo entre los ayuntamientos de Irun y Hondarribia es total y ese anhelo de construir un tranvía entre las dos ciudades dio ayer un pequeño pero necesario primer paso. El Gobierno Vasco acordó entrar en el grupo de trabajo que componen también los dos ayuntamientos y la Diputación -con los que firmará un convenio de colaboración- para realizar un estudio que determine la viabilidad del mencionado tranvía. Este estudio, con un coste de 70.000 euros, indagaría sobre la posible demanda, el trazado y otras cuestiones.
Cuatro partes
Una vez que se firme el convenio entre las cuatro partes, el departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco ya ha anunciado que pagará un 45% del presupuesto, unos 31.500 euros. La Diputación Foral ayudaría con el 20% (14.000 euros), y los ayuntamientos de Hondarribia e Irun aportarían el 17,5 por ciento cada uno, 12.250 euros.
El alcalde de Hondarribia, Aitor Kerejeta, no ocultaba que «ésta es una noticia formidable, con la que se culminan meses de intenso trabajo para poder empezar a vislumbrar la realización de la conexión mediante metro ligero entre Hondarribia e Irun. Lo que ahora se ha acordado es el primer paso de todo proyecto para analizar la factibilidad de dicho proyecto, tanto desde el punto de vista social como económico».
La inclusión del Gobierno Vasco en este proyecto obedece al interés del ente autonómico por impulsar el tranvía, que ya desde su 'Plan Territorial Sectorial de la Red Ferroviaria en el País Vasco', del 2001, apuntaba como un medio de locomoción que «además de utilizar energías renovables, permite coordinar una elevada capacidad de transporte, con una gran fiabilidad horaria y adaptabilidad a la morfología urbana, sin perder su naturaleza ferroviaria que asocia una imagen de comodidad y permanencia».
Un problema perenne
En el caso de Irun y Hondarribia, que después invitarían a Hendaia para ver si también puede entrar en este proyecto, el tranvía aparcaría un caos de tráfico cada vez más evidente. Ya no hay que recurrir a los problemas que se producen en verano o a los atascos de las horas punta, puesto que muchos son los momentos en los que completar esos cuatro-cinco kilómetros que hay entre las dos ciudades se convierten en un ejercicio de infinita paciencia.
La intención primera de Irun y Hondarribia, que el estudio deberá refrendar, desechar o matizar, es que el tranvía nazca en la plaza San Juan, para dirigirse hacia Hondarribia por Paseo Colón y calle Fuenterrabía hasta Mendelu. Por Amute y la carretera del aeropuerto seguiría el trazado, entrando de lleno en la ciudad por Sabino Arana, para después pasar por Bernat Etxepare, Matxin de Arzu y Foru, e ir a parar en el puerto deportivo, al que accedería en un último tramo paralelo al espigón.
Poco después de las inminentes elecciones autonómicas se debería firmar el convenio entre Gobierno Vasco, Diputación y ayuntamientos y el estudio empezaría sin mayor dilación, prolongándose por espacio de un año.