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Gipuzkoa

AL DÍA LOCAL

Los cursos que enseñan a aplicar el pensamiento positivo y a lograr las metas personales registran un éxito de público sin precedentes. La incertidumbre por la crisis los ha reforzado
17.02.09 -

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DV. Filosofía positiva. Atención plena. Mapa de los deseos. Son términos que se manejan como reclamo en los cursos de mejora psicológica y logro de objetivos que se ofrecen en Gipuzkoa y que en los últimos años registran un éxito sin precedentes. «Tenemos que estudiar a qué se debe, pero desde luego que constatamos el boom», explica David Alvear, psicólogo que coordina un curso de reducción de la ansiedad y bienestar psicológico, que se inició hace unas semanas en San Sebastián. «Inicialmente iba a ser para 20 personas, pero dada la demanda lo hemos ampliado a 40». La misma percepción tiene Azucena Vega, coach o asesor personal, que con el inicio del año se animó a organizar cursos de diseño y logro de objetivos personales, para un máximo de 8 asistentes. «La gente cada vez está más interesada en fortalecerse, mejorar, sacarle chispas a lo que ya sabe, a lo que ya es», dice. «En momentos turbulentos como el actual resulta más necesario que nunca movilizar todo nuestro potencial».
Vivimos en una sociedad compleja, dicen los filósofos. Somos complejos. Y a veces nos atascamos. Ni siquiera podemos achacarlo al largo invierno, a la falta de sol. La Universidad de Princeton realizó un estudio para saber si quienes disfrutaban del templado clima de California eran más felices que quienes vivían el frío invierno de Nebraska. «Concluyó que los californianos no eran más felices», asegura Alvear.
Más centrado, más feliz
La crisis económica, en cambio, es devastadora para la salud mental. «Escapa a nuestro control y eso genera indefensión. Aunque no te afecte directamente, te cuestionas tu futuro. Las cadenas de pensamientos negativos generan mucha inseguridad».
A parar esa cadena de negatividad se enseña en el curso. «Se trata de vivir aquí y ahora. Normalmente proyectamos en el futuro o en el pasado. Las personas más centradas en el presente son más felices que las ansiosas por hacer planes y ejecutarlos».
Alvear, que es profesor de Psicología en la Facultad de Ciencias de la Educación (UPV) en Donostia, insiste en el carácter científico de las prácticas. «Están basadas en la neurociencia de los afectos y las emociones. Los cambios que genera la atención plena afectan a la estructura del cerebro».
¿Por qué dejamos de vivir el momento presente? «El ser humano tiene los lóbulos frontales del cerebro más desarrollados que otras especies. Es una cuestión genética. Eso nos permite hacer edificios, cálculos matemáticos complejos y obras de arte». Pero hay aspectos menos espectaculares. «La mente tiende a la rumia. Y la proporción es de dos pensamientos negativos por uno positivo».
Para lograr la calma fisiológica y mental se usan técnicas de meditación provenientes de la filosofía budista. «A partir de ahí podemos ver, observar». También se han incorporado las investigaciones del psicólogo Martin Seligman (La auténtica felicidad), que dejó a un lado la Psicología de la disfunción, para poner en marcha el estudio de la excelencia, los aspectos que permiten al ser humano aprender, disfrutar, ser alegre, generoso, solidario y optimista.
Plan de acción
Un cambio en la vida es lo que propone la coach Azucena Vega, directora de la empresa Coaching Estratégico, con sedes en San Sebastián y Bilbao. El cambio, además, es la esencia de la vida. «Ya lo decía Heráclito seis siglos antes de Jesucristo», explica. «No podemos evitar los cambios, lo único que resulta práctico es decidir con qué actitud los encajamos y diseñar un plan de acción acorde a las nuevas circunstancias».
El coaching nació en Estados Unidos a mediados de los años ochenta, aplicado a atletas de élite. Se trataba de trabajar con el inner game (juego interior), el poder de la actitud. «La metodología pasó al mundo empresarial y en menos de treinta años se convirtió en algo práctico para cualquiera que desee lograr objetivos». El trabajo no es una terapia ni una consultoría. «Las mejores respuestas están dentro de cada uno».
Las sesiones buscan «desenterrar las soluciones a cada reto y utilizarlas activamente, alcanzando con frecuencia metas más ambiciosas que las inicialmente planteadas». Los objetivos deben ser «específicos, desafiantes, ilusionantes, alcanzables, medibles y planificados en tiempo».
El despacho de Vega está dedicado al entrenamiento de profesionales y equipos de empresa. Es un trabajo confidencial. «En momentos difíciles hay que seguir respondiendo a crecientes demandas de producción y rentabilidad. En la cúspide de la pirámide productiva sopla a veces un viento gélido, que ayudamos a amortiguar».
Su Mapa de los deseos para 2009 es un curso para ayudar a diseñar objetivos vitales. «Pensamos acabar en enero, pero nos llaman mucho y ya tenemos todo el mes de febrero cerrado».
Ella sabe de cambios. Licenciada en Ciencias de la Información, trabajó 18 años como periodista en RTVE en Bilbao, donde llegó a ser jefa de informativos. Aparcó su carrera «porque ya no suponía un desafío». En 2002, cuando la técnica llegó a España, se inició en el coaching, «Pertenezco a la primera promoción certificada en nuestro país».
Hay que prepararse. Se recomienda fortaleza «para poner en marcha el plan de acción que llevará a lograr el objetivo».

cturrau@diariovasco.com
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