«El primer trimestre de este año se presenta duro, tanto o más que la parte final del pasado, con unas ventas y volúmenes de producción limitados y con presión sobre los precios. El segundo trimestre debería servir para ir reduciendo los stocks existentes, de manera que se inicie una recuperación de la demanda a partir del segundo semestre». Éste es, en resumen, el pensamiento que fluye en la mente de los responsables de ArcelorMittal, el primer grupo siderúrgico mundial y referencia inmejorable de lo que sucede en el sector.
Gonzalo Urquijo, único español en la dirección general de la multinacional, mostraba el viernes su confianza en que el mercado pueda repuntar a partir del verano, dado que el recorte de la producción en un 40%-50% desde octubre ha propiciado ya «una importante reducción de los inventarios». «El consumo ha caído, pero no tanto como la producción -indicó- ya que con la crisis todo el mundo ha optado por desprenderse de sus stocks» antes de adquirir más material. Consideró que esa tendencia debería continuar en los próximos meses, por lo que «en la medida en que los inventarios vayan saliendo, se recuperarán la demanda y la producción».
No obstante, advirtió de la existencia de dificultades añadidas a las propias del mercado, como la falta de financiación en muchos de sus clientes, que «puede hacer que este proceso se retrase».
Urquijo se refería a la situación de Arcelor-Mittal, que puede ser extrapolable al conjunto de empresas estrechamente vinculadas con los dos sectores más en crisis, construcción y automoción.
Instalaciones en GIpuzkoa
Respecto a las instalaciones del grupo en Gipuzkoa, recordó que la planta de Olaberria ha estado sin producir más de dos meses por la instalación de un nuevo tren de laminación, pero que «ya están saliendo las primeras vigas».
Llamó la atención sobre la acería de Zumarraga, sobre la que se ha producido una reducción de su valoración de 54 millones de euros, debido a que «produce un tipo de producto (corrugado para la construcción y acero para la industria manufacturera) con poca demanda en la actualidad, lo que puede llevar a que esta planta genere pérdidas». Recordó, no obstante, que esta instalación está siendo objeto de inversiones recurrentes que alcanzan los tres millones de euros en los últimos años, y que el grupo tiene previsto invertir en ella 1,5 millones en 2009.
En Bergara se han producido inversiones por valor de cinco millones de euros.
Avanzó por último que el plan de concentrar en la antigua Laminaciones de Lesaka las instalaciones de Legasa, el llamado plan Bidasoa, «sigue adelante», aunque «algo paralizado a la espera de una mejor coyuntura».