DV. La Caja Gipuzkoa San Sebastián, Kutxa, cerró el ejercicio pasado con un beneficio consolidado de 140,9 millones de euros, a pesar de la crisis económica y la situación de los mercados. Estos resultados fueron un 34,5% inferiores a los de un año antes, que se cerró con 215,1 millones de beneficios, debido al fuerte esfuerzo de dotaciones, tanto en inversiones inmobiliarias como en las de renta variable, motivados por el deterioro de los mercados inmobiliario y financiero. En concreto, estas dotaciones fueron de 191 millones.
Según indicó ayer la caja, los 140,9 millones de beneficio consolidado representan una cifra que se corresponde con el nivel sostenible de resultados a medio plazo que había avanzado la entidad como criterio a seguir en el futuro en su política de presentación de resultados en el contexto del Plan BAI, el plan estratégico de Kutxa para 2009-2011. De hecho, como indicó su presidente, Xabier Iturbe, en la presentación de dicho plan, la Kutxa espera alcanzar en 2011 los 200 millones de beneficio recurrente.
De hecho, la entidad guipuzcoana señala que los resultados recurrentes de 2008 se incrementaron en un 3%. La caja ha decidido fijarse a partir de ahora en este dato, dado el contexto económico, en el que los resultados extraordinarios se reducen, y se requiere incrementar las dotaciones. Así, la entidad pretende realizar un ejercicio de «prudencia en la política de presentación de resultados alineado con las recomendaciones que vienen haciendo tanto el Banco de España como la CECA a las entidades financieras».
Casi todos los márgenes que se contemplan en la cuenta de resultados de Kutxa se han resentido como consecuencia de la complicada situación económica, «que ha impactado con fuerza en el modelo de negocio de las entidades financieras, de las que la caja guipuzcoana no es excepción», según admite la entidad.
Mientras el margen financiero de Kutxa matriz presenta un crecimiento del 5,9%, el margen ordinario del Grupo Kutxa, que recoge todas las operaciones típicas del negocio bancario se ha reducido en un 11,11%, afectado por la incorporación de nuevas sociedades al Grupo. Por esta misma razón, los gastos de explotación consolidados subieron un 17,46%. En Kutxa matriz su incremento fue del 7,4%, lo que se convertirá, según la caja, en objetivo específico de seguimiento en el nuevo plan estratégico.
A lo largo del pasado año, los recursos administrados de Kutxa crecieron un 0,6% hasta alcanzar los 19.580 millones de euros. El incremento fue mayor en los recursos de minoristas del sector privado -un 2,7% interanual- y destacó el buen comportamiento de las cuentas de plazo, que con un aumento de 1.284 millones compensaron las variaciones negativas de las posiciones de fuera de balance, entre las que los fondos de inversión presentan una sensible reducción al igual que sucede en el conjunto del sector financiero.
Un 9% más de crédito
La inversión crediticia, tan denostada estos días por los llamamientos a que se abra el grifo, registró en el caso de Kutxa un incremento del 9% hasta los 16.117 millones. El crédito con destino a vivienda subió un 4,4% hasta los 9.323 millones y continúa siendo el principal componente cuantitativo de la inversión crediticia.
Según la entidad, este dato positivo «contrasta con la sensación generalizada de que las entidades financieras no dan crédito y confirma la capacidad de Kutxa de atender la demanda crediticia de sus clientes, gracias a la elevada liquidez que, al cierre de 2008 ascendió a 1.180 millones, una de las más altas del sistema».
La morosidad se incrementó hasta alcanzar un 1,87% de los activos en riesgo, aunque se trata de uno de los indicadores más bajos del sector, cuya media se sitúa cerca del 4%. Por el contrario, la cobertura de esos riesgos es una de las más altas al situarse en el 125%, frente al 73% que presentan como media las cajas.
Kutxa completó el año pasado su plan de expansión, que contemplaba llegar a las 200 oficinas fuera del País Vasco para 2010, una cifra que se alcanzó y hasta superó en la primera mitad de 2008. El año pasado se abrieron 16 nuevas sucursales en la red de expansión y otras tres oficinas en San Sebastián. Así, la caja cerró el año con 341 oficinas, de las que 133 radican en Gipuzkoa, 202 en el resto del Estado y cinco en Francia.
La caja cuenta con 2.822 personas en plantilla, tras registrarse un incremento neto de 51 empleados. La banca on line supone ya el 55,5% de todas las operaciones.