DV. Una nueva técnica ideada por el estomatólogo tolosarra Miguel Angel de Maeztu. Este trabajo de investigación ha sido publicado en revista International Journal of Oral and Maxillofacial Surgery y ha recibido el premio de la Sociedad Española de Cirugía Bucal al mejor trabajo de investigación realizado este año en España y editado en una publicación científica de prestigio.
La nueva técnica permitirá la colocación de implantes dentales de titanio en pacientes y garantizará su aplicación en otros campos de la traumatología, como es el caso de las prótesis de cadera.
Miguel Angel de Maeztu, especialista en Estomatología, explica que el propósito de su investigación consiste en desarrollar una nueva tecnología que, aplicada a los implantes dentales, mejora su integración en el hueso del paciente. A nivel práctico, permitirá colocar las prótesis en un período más breve y hacerlo con mayores porcentajes de éxito en huesos de baja calidad o en pacientes y zonas con escasez de hueso.
La utilización del titanio como material para los implantes dentales y sus óptimas propiedades de osteointegración ha supuesto importantes avances en el campo de las técnicas dentales.
12 años de investigación
Y tras doce años de investigaciones, De Maeztu, junto a un equipo de especialistas de la Unidad de Salud del centro tecnológico Inasmet-Tecnalia, ha logrado perfeccionar un sistema que incrementa la adhesión del tejido óseo al implante, especialmente indicado para personas con pobre densidad de masa ósea o con enfermedades como osteoporosis, aunque sus beneficios alcanzan a todos.
Alrededor de quince odontólogos españoles optaban a este premio que, según explica el facultativo tolosarra, tiene un valor enorme «debido a que supone el reconocimiento por parte de la sociedad científica más importante de la cirugía bucal». La investigación comenzó en el laboratorio, siguió con pruebas experimentales en animales y, finalmente, la parte clínica se desarrolló en la Universidad de Barcelona, obteniendo la confirmación final de resultados.
También han colaborado en el desarrollo de esta nueva técnica la Universidad del País Vasco, la Universidad de Atenas y entidades oficiales como el Gobierno Vasco y el Gobierno español, a través de sus programas de I+D+i. Todos los trabajos han contado con la pertinente aprobación de los comités de Ética de Gipuzkoa y Barcelona, así como del Ministerio de Sanidad.
Inasmet-Tecnalia ha registrado dos patentes a nivel mundial de esta nueva técnica y hace un mes que obtuvo el hito de registrarla incluso en Japón. Ahora, su aplicación clínica dependerá del desarrollo del proceso de producción y explotación industrial.