DV. La Diputación ha decidido relanzar Landagipuzkoa, un organismo en el que tomarán parte casi todos los departamentos de la propia institución foral, como una manera de «compromiso con el medio rural». Y en el acto de presentación de esta iniciativa, ayer, se entregaron los premios del concurso de ideas para la mejora del medio rural, instituido por la empresa LKS para sus trabajadores. El primer premio ha sido para Javier Puertas, que propone crear una red de voluntariado para colaborar con los propietarios de los terrenos rurales; estos voluntarios, que podrían ser desde asociaciones de vecinos hasta ONGs y Ayuntamientos, ayudarían a los baserritarras «y esa ayuda se traduciría en un rendimiento económico», dijo Puertas.
El segundo premio de ese concurso de ideas fue para Alberto Arenaza, quien plantea que los caseríos se doten de tecnologías informáticas propias, preferentemente del tipo wimax, prescindiendo de las redes de telefonía móvil. El desembolso inicial es fuerte, pero a la larga resulta muy rentable. «El organismo adecuado para desarrollar y aplicar esta idea sería Itsasmendikoi, porque está muy cerca de los agentes del mundo rural», dijo Arenaza.
Y el tercer premio fue para Hasier Cueva y Moisés Arzamendi, por un trabajo sobre la maneras de prevenir la erosión de los suelos, atendiendo especialmente a dos actividades que pueden resultar peligrosas: la extracción de madera y la roturación de terrenos.
Siete diputados y Eudel
El organismo Landagipuzkoa surgió hace varios años, pero apenas había tenido actividad. A partir de ahora, se pretende que sea un instrumento en el que, bajo la presidencia del diputado del Departamento de Desarrollo del Medio Rural, cooperen otros seis diputados de diferentes áreas del ente foral, más un representante de la comisión de pequeños municipios de Eudel.
Las funciones de Landagipuzkoa son informar sobre las propuestas de desarrollo rural; realizar informes sobre los proyectos que afectan al mundo rural; proponer a las instituciones competentes sobre la ejecución de los programas de desarrollo rural; y proponer a las instituciones competentes cualquier clase de iniciativa en relación con el objeto de la Ley de Desarrollo Rural, nacida hace ahora diez años.
El diputado Rafael Uribarren, que preside Landagipuzkoa, dijo que en los últimos tiempos destaca un proyecto piloto, denominado Gailur, que está siendo desarrollado por las asociaciones de desarrollo rural del Alto y Bajo Deba. Es un programa dirigido a la sensibilización de la sociedad con el medio rural, «una iniciativa ambiciosa e innovadora que pone el punto de mira en las empresas y se define como el compromiso de la empresa con el medio rural».
Uribarren resaltó que la sociedad guipuzcoana tiene «una deuda moral» con los baserritarras, porque el desarrollo industrial y la creación de grandes infraestructuras se han producido ocupando grandes parcelas de suelo rural.