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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 27 agosto 2014

Sociedad

SALUD FRANCISCO DE LA CUESTA CARDIÓLOGO

Fumar, el sedentarismo y las dietas poco saludables han aumentado los casos de enfermedad cardiovascular entre ellas

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«La mujer debe asumir que el infarto no es sólo cosa de hombres»
De la Cuesta recuerda la importancia de la prevención. /USOZ
Cuando un hombre siente dolor en el pecho y en el brazo izquierdo, lo normal es que lo asocie con una angina de pecho. «Una mujer pensará en mil cosas antes de que sufre una cardiopatía isquémica», dice Francisco de la Cuesta, jefe del servicio de Cardiólogo del Hospital Donostia. La incidencia de esta enfermedad en la población femenina ha aumentado de forma notable, aunque ni ellas, ni la sociedad en general hayan asumido la importancia de controlar esta afección, con mayor prevalencia que el cáncer de mama. Precisamente, la asociación Katxalin ha organizado para mañana una charla en la que el doctor De la Cuesta hablará de esta enfermedad (17.00 horas, sala Kutxa de la calle Arrasate, Donostia) con motivo de una campaña de concienciación que están desarrollando las sociedades cardiológicas a nivel mundial.
- ¿Las mujeres sufren muchos infartos de miocardio y anginas de pecho?
- Desde hace unos diez años nos estamos dando cuenta de que las mujeres también tienen problemas cardiovasculares. Antes se creía que era una enfermedad solo del hombre, por lo que ni las mujeres tienen conciencia de que también les afecta, ni la sociedad, ni los médicos hasta hace poco éramos conscientes de su incidencia en la población femenina.
- ¿Por qué ahora ven más cardiopatías isquémicas en mujeres?
- Antes también enfermaban, pero mucho menos. El aumento se debe a que las mujeres están haciendo mal lo que los hombres hacían mal hasta ahora, como fumar mucho. Hoy en día el 26% de las mujeres fuma: cada vez empiezan más jóvenes y fuman más. El hecho de que la mujer se haya incorporado al trabajo hace que se coma peor y rápido, se sea más sedentario, sobre todo en trabajos de oficina, se haga menos ejercicio... La mujer está asimilando estos factores de riesgo a su vida. Y, además, a partir de la menopausia la incidencia de la hipertensión arterial y la diabetes es mayor, y al vivir más le estamos dando a esas enfermedades la oportunidad a que hagan efecto durante más tiempo. Por ello, el consejo fundamental es que antes de la menopausia hay que evitar los factores de riesgo y después ser muy rigurosos en el control de enfermedades como la hipertensión o la diabetes.
- Hablando de menopausia, parece que se desvanece el mito que atribuye a las hormonas femeninas la capacidad de ofrecer una protección biológica total frente a la enfermedad cardiovascular.
- No lo son en términos absolutos, aunque sí es verdad que hay menos cardiopatía isquémica en la mujer fértil que en la mujer postmenopáusica. Pero la incidencia de la enfermedad está aumentando en las dos épocas. No se puede decir, como se hacía antes, que las hormonas protegen el corazón de la mujer fértil.
- Así que ven casos de mujeres jóvenes...
- Cada vez más. Lo que pasa es que el hombre, si tiene dolor en el pecho, cree que puede estar sufriendo una angina de pecho. Si es una mujer, piensa: «No será nada, ya se me pasará...». Pensará en cualquier cosa antes de lo que realmente es, y recurre menos a la atención médica. En estos momentos, la incidencia de la cardiopatía isquémica es mayor que la del cáncer de mama en la mujer. En cambio, el grado de concienciación no es el mismo.
- ¿Los anticonceptivos orales son un factor de riesgo?
- Muchas mujeres en edad fértil fuman, son sedentarias por su trabajo, comen mal y además toman anticonceptivos. La suma de anticonceptivos orales con tabaco es un cóctel muy frecuente y de riesgo, porque los dos favorecen la creación de trombos dentro de las arterias. Están comprando más papeletas para que les toque. Supone 'trabajar' durante muchos años para que puedas terminar sufriendo cardiopatía isquémica. Y cuando hablas con mujeres jóvenes sobre esto no se convencen, no terminan de creérselo. Y tienen que ser conscientes de los riesgos a los que se están exponiendo.
- La herencia genética, ¿en qué grado influye?
- Si tienes antecedentes familiares de cardiopatía isquémica cuentas con más posibilidades de que te toque, lo cual no significa que si tu padre ha sufrido un infarto tú también lo vayas a padecer.
- ¿Emplean el mismo tratamiento para hombres y mujeres?
- En mujeres debería ser igual que en los hombres. Los profesionales de la sanidad nos tenemos que concienciar de que eso es así, porque habitualmente, y hasta hace pocos años, se tendía a tratar de forma menos agresiva a la mujer que venía con un dolor en el pecho que a un hombre. Además, hay una particularidad, porque la presentación clínica de la angina de pecho en el caso de las mujeres no es tan típica como en los hombres. Por eso, todos tenemos que ser conscientes de que a la mujer también le pasan esas cosas.
- Medidas de prevención básica...
- Lo primero, concienciarse. Luego, controlar el colesterol, lo que implica que cada cierto tiempo hay que hacerse análisis. Si eres hipertensa o diabética, tener la tensión arterial y la glucosa muy bien controlada. Cuidar la dieta, incluyendo mucha fruta, verdura, pescado, legumbres, reducir las grasas de origen animal, controlar la sal, cocinar con aceite de oliva y procurar hacerlo a la plancha, al horno, hervido en vez de frito o adobado. Hacer ejercicio, por lo menos andar 40-45 minutos al día, y si además se va al gimnasio, bicicleta, nadar... mejor. Por supuesto, procurar no engordar y evitar la obesidad. Y abandonar el tabaco, si se fuma.
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