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Los días 3 y 5 de febrero celebrarán la charla 'educar con cariño y exigencia'
27.01.09 -

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Según Etxadi, la autoestima tiene su origen en las relaciones familiares
Los niños absorven las conductas y actitudes que acompañan a las palabras. /M.G.
DV. Como todos los meses, el Centro Universitario de Psicología de la Familia, Etxadi, se dirige a los ciudadanos de Urola Garaia, con un nuevo tema con el que ayudarles en la educación de sus hijos-as pequeños y adolescentes. En esta ocasión el tema elegido ha sido 'La Autoestima'.
Además de estos breves artículos, Etxadi informa de manera gratuita a todos los vecinos de nuestra comarca, resolviendo las dudas que puedan tener respecto a la educación de los más pequeños. Para ello, solamente hay que acceder a la página web www.etxadi.org/es/formulario, y tras rellenar el formulario pertinente, el equipo médico se podrá en contacto con las familias ayudándoles así a resolver sus dudas.
Por otro lado, cabe recordar que los días 3 y 5 de febrero ofrecerán en Zumarraga y Legazpi respectivamente, la charla 'Educar con cariño y exigencia'.
En cuanto a la autoestima, según los doctores Ainhoa Manzano Fernández y Juan Luis Martín Ayala, «es la actitud que tiene una persona hacia sí misma, la cual puede variar de acuerdo con las circunstancias y las personas que le rodean. Los elogios, regañinas, miradas, estímulos, castigos transmiten mensajes positivos o negativos, según la forma o intención con que se emitan. Estos mensajes serán portadores de sentimientos de seguridad, aceptación, de cariño; o, por el contrario, de rechazo, inseguridad o desánimo», aseguran. Los padres y las madres contribuyen positivamente a la autoestima de sus hijos e hijas al motivarles para que alcancen sus metas, al favorecer la progresiva independencia, asumiendo y evitando la crítica destructiva. Se les puede ayudar a tener más seguridad y confianza en ellos mismos convenciéndoles de que tienen capacidad suficiente para manejar algunas situaciones con éxito y que pueden ofrecer algo valioso a los demás.
Según aseguran los doctores, en ocasiones, algunos niños o niñas con suficientes habilidades y con unos padres o madres que les quieren, pueden no percibir que son valiosos, es decir, perciben que no son capaces de resolver algunas situaciones con éxito y, por tanto, perciben que no están a la altura de los demás y que no son dignos de ser queridos y, como consecuencia, se sienten inseguros. «Por eso, es necesario saber que las reacciones de las personas que rodean al niño o niña son también importantes, más que la posesión o ausencia de cualquier habilidad o defecto concreto», añaden.
La autoestima se construye a partir de las propias comparaciones con los demás y de acuerdo con las reacciones de los demás hacia uno mismo, por eso, las reacciones de las personas que son más importantes para el niño o niña desde un punto de vista afectivo (padres, madres, familiares, profesorado o amistades), son las que producen más impacto en su autoestima. Estas personas actúan como espejos en los cuales el niño o la niña ve reflejada la imagen de sí mismo y, a través de ellas, se va conociendo y va percibiendo el grado de aceptación y aprecio que producen sus actuaciones y su propia persona.
«La percepción que tienen los niños y las niñas de las reacciones de sus padres y madres no se alimenta exclusivamente de las palabras que dicen. Los niños y las niñas se dan cuenta de todo y valoran las actitudes que acompañan a las palabras, la atención sincera, la honestidad de los sentimientos y la verdad que esconden. La exageración, por ejemplo, les hace sospechar que les están engañando, que más que un espejo es una película, y ello les hace desconfiar de los sentimientos», aseguran Manzano y Martín.
Por lo tanto, se puede concluir diciendo que «la formación y el desarrollo de la autoestima tiene su origen en las relaciones familiares, desde el mismo momento que el niño o la niña se siente amado, querido y respetado por sus padres y madres.». Los acontecimientos positivos refuerzan la autoestima positiva y los fracasos activan la negativa, y esto puede suceder de forma simultánea en la vida cotidiana para poder equilibrar la imagen que se tiene de uno mismo.
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