DV. La situación que vive Aitor Aulestia es sólo la punta del iceberg de un problema, el de la insuficiencia renal, que afecta a una de cada diez personas y cuya incidencia crece. El zarauztarra será objeto de un segundo trasplante de riñón de donante vivo, una modalidad de operación a la que en los dos últimos años se sometieron otros cuatro guipuzcoanos.
Junto a ellos, 425 enfermos renales guipuzcoanos viven con un riñón trasplantado, la mayoría procedente de donante cadáver, según los datos del Alcer, la Asociación de Enfermos Renales de Gipuzkoa, que trabaja a diario apoyando a familiares y pacientes y se vuelca en la sensibilización. Fruto de este trabajo, en la actualidad, más de 60.000 guipuzcoanos cuentan con carné de donante de órganos.
No obstante, el panorama es cambiante -el aumento de esperanza de vida y los avances en la medicina hace que cada vez haya más enfermos renales en diálisis- y ha provocado que se exploren nuevos nichos de potenciales donantes. El descenso de víctimas mortales de accidentes de tráfico ha hecho que las donaciones dependan más de víctimas de accidentes cerebro-vasculares que, por lo general, son personas de mayor edad, lo que condiciona la «calidad de sus órganos» en algunos casos.
En esta coyuntura, la Organización Nacional de Trasplantes está impulsando la modalidad de trasplante de donante vivo, buscando compatibilidad entre familiares del enfermo que dona uno de sus dos órganos 'gemelos'. El año pasado, el 7% de los trasplantes renales realizados en España fueron de paciente vivo. En total, se realizaron 154. La mayoría se llevaron a cabo en Barcelona, aunque el Hospital de Cruces lleva más de dos años con un programa similar. Los riesgos para el donante «son mínimos».
Asimismo, los avances en los fármacos inmunosupresores -que minimizan el rechazo del órgano- han posibilitado trasplantes entre familiares no directos, como puede ser de una esposa, aunque tenga menos compatibilidad. «Al paciente joven le cuesta más esperar a un potencial donante cadáver», recalcan desde Alcer.
Junto a esta modalidad, también se está impulsando el trasplante cruzado, en la que dos familias con pacientes intercambian órganos compatibles para dos trasplantes. Este año se llevarán a cabo los primeros trasplantes de este tipo en España.
En la actualidad, unos 300 guipuzcoanos con insuficiencia renal se somete periódicamente a diálisis. El año pasado, 36 guipuzcoanos recibieron un riñón nuevo.