M arilyn Manson, el cantante con pupilas lentillosas cada una de un color, rostro mortecino y labios de carmín, cumplió 40 años soplando las velas del nihilismo y las fuerzas oscuras.
Las Navidades a este artista -conocido también por sus siglas MM- le suenan a vacaciones y a tiempos en los que «puedo alegremente arruinar el Año Nuevo a todo el mundo que contaba con que la música iba a va a ser aburrida y dulce», como comunicó a sus fans por Nochebuena en su página web.
Un cándido mensaje en el que desmintió además su ruptura amorosa con la actriz estadounidense Evan Rachel Wood, de 21 años, tras su aparición pública con la modelo estadounidense -con cerebro de superdotada- Isani Griffith, de 24.
La chispa saltó a la prensa cuando el cantante llegó y posó con Griffith en la inauguración de su exposición Marilyn Manson: Trismegistus en la feria de arte contemporáneo de Basel de Miami que se celebró a principios del mes de diciembre.
Y es que MM es un artista que libera su sensibilidad pictórica en las madrugadas de luz eléctrica con una aguada de acuarela que se entremezcla con pinceladas acrílicas y perfila sus retratos con líneas duras de tinta china negra.
Sus acuarelas se venden principalmente en Estados Unidos, aunque también se han expuesto fuera, entre otros lugares en Sao Paulo donde las piezas de su colección Las flores del mal se valoraron en el 2007 en entre 3.000 y 50.000 dólares (2.205 y 36.759 euros).
Pero actualmente se pueden adquirir unas acuarelas que presentó el pasado 30 de julio en su web marilynmansonartworkonli.com, con precios más asequibles de entre 2.000 y 3.000 dólares (1.469 y 2.203 euros) y en ediciones de 25 copias, todo ello por Internet y con certificado de garantía de autenticidad.
Asimismo, MM ya vende en sus conciertos los pósters de su reciente gira por EE UU diseñados con estética de reprografía al estilo de las portadas de las revistas de literatura underground de ciencia ficción de los años 60-70.
Aunque la pregunta es cómo serán los dibujos -pendientes de ser puestos a la venta en su web- de este artista figurativo que convierte el pincel en lápiz cuando contornea los rostros de las personas a los que interpreta como si fuesen él: pálidos y con ojos delineados y rasgados.
El cantante -cuyo nombre real es Brian Hugh Warner y que creó su nombre artístico por apropiación del nombre de la actriz Marilyn Monroe y el apellido del convicto Charles Manson- declaró el pasado 5 de diciembre que «ser Marilyn Manson es mi arte».
Un arte que no conoce obstáculos para este icono musical que presentará en breve su último álbum y que ha desarrollado una crítica contra lo «establecido» en todos los sentidos desde el social hasta la línea postmoderna.
MM, que también toma fotografías con una Polaroid en su casa sin parar, se declara admirador del fotógrafo estadounidense Man Ray y de los surrealistas, y admite la influencia del pintor austríaco Egon Schiele.
Asimismo MM -«persona espiritual cien por cien», según él- declaró que se inspira en «gente interesante, como la Dalia Negra (Elizabeth Short, inculpada en un crimen en 1947) y Jon Benét o Patricia Ramsey (reina infantil de belleza que fue hallada muerta en la casa de sus padres), porque son fascinantes por su misterio».
Y así este seguidor del filósofo alemán Friedrich Nietzsche y del satanismo, que se divierte poniendo de los nervios a los biempensantes, se aleja hoy más que otro día de su adorada muerte con un acto banal: su 40 cumpleaños.