La última previsión de nieve cambió los planes de Félix Saizar y de sus compañeros. Estaba anunciado que nevaría y ayer, antes de recibir su regalos de Reyes el berastegiarra se puso en marcha a pesar de ser fiesta. Su jornada laboral comenzó a las nueve de la mañana, pero Saizar previsor o experto ya en la materia, decidió llenar el depósito y cargar la salera en su camión de víspera. Las previsiones anunciaban nieve y frío para los próximos días y nada más llegar a la base le comunicaron que «esta vez podía ir para largo». Por lo tanto, Saizar se puso manos a la obra, ya que el temporal se presentaba bastante duro. «Mis compañeros del turno de la noche nos dijeron que había empezado a nevar en torno a las 4 de la madrugada, pero antes había helado y en cuanto cayeron cuatro copos cuajó enseguida».
Félix lleva ya años trabajando en la empresa Azysa de Lekunberri como chófer de un camión y en los temporales de nieve ha pasado muchas jornadas y veladas 'limpiando' la A-15 y las carreteras secundarias de la zona entre Berastegi-Irurtzun-Pamplona- Alsasua. También le ha tocado trabajar más de una ocasión, días tan señalados como el día de ayer, día de Reyes, o el de Navidad o algún que otro Año Nuevo. Este año han hecho pleno, ya que en torno al 25 de diciembre nevó y también el día de Reyes.
Mejor con menos tráfico
Mientras Saizar comenta que se plantea si quiere seguir trabajando en fechas tan destacadas como la de ayer, ante la llegada de su primer hijo, no deja de recibir avisos en la radio interna del camión. Desde la base de control de Pamplona les comunican que la nevada es importante a eso de las 12 del mediodía y que no bajen la guardia porque las temperaturas sufrirán una bajada destacable.
Al berastegiarra y al resto de sus compañeros se les está acumulando el trabajo «durante toda la mañana no ha dejado de nevar y además es difícil trabajar con esta niebla» comenta el chófer mientras recorre la antigua carretera a Pamplona a su paso por el alto de Azpirotz. Saizar se tiene que encargar hoy de limpiar además de la carretera entre Leitza y Goizueta, por Basa Kabi, la carretera de Uitzi y la existente entre Lekunberri e Irurtzun pasando por Astiz y Madotz. «Son carreteras en las que es normal encontrarse mucha nieve» y se cumple su previsión. Unos diez centímetros de la capa blanca cubre el asfaltó pero dejan al viajero, unas estampas maravillosas de árboles totalmente cubiertos, en los que destacan los cuerpos oscuros de caballos y yeguas, ya que las ovejas pasan casi desapercibidas.
Esos diez centímetros no ponen nervioso a Félix. «Muchas veces los centímetros caídos no suponen un gran problema. El verdadero problema llega con el hielo y sobre todo, con el tráfico». Félix asegura que «la gente de los pueblos pequeños está más concienciada. Al verte, se detienen y te dan preferencia para pasar. Tal vez, porque saben que les estás haciendo un favor. Los que vienen de fuera, en busca de nieve para divertirse no tienen en cuenta que estamos trabajando y a veces, nos impiden el paso. Lo peor para todos».
Trabajando, pero a gusto
Pero el de ayer fue un día atípico en mucho sentidos para los chóferes de las máquinas quitanieves que trabajaban en la A-15, A-1 y los alrededores de Lekunberri. Félix coincidía con su compañero Pablo Atxukarro en que al tratarse del día de Reyes había mucho menos tráfico, al menos, por la mañana.
Pablo Atxukarro se encargó ayer de limpiar la carretera al santuario de Aralar. «Hoy no ha habido tanto movimiento de coches y la cosa ha ido muy tranquila». Pablo se puso en marcha ayer en torno a las 10 de la mañana, relevando su hermano Jon que había pasado la noche de guardia. Atxukarro también repite en esto de los temporales y reconoce que «no me importa trabajar en días tan señalados como el de hoy A mí me gusta trabajar en esto y lo hago a gusto sea el día que sea».
Ayer, como en otras ocasiones, cortaron la carretera desde Baraibar y San Miguel mientras el berastegiarra pasaba su máquina quitanieves. «Es mejor así. Nos evitamos problemas y terminamos antes nuestro trabajo». Asegura que en más de una ocasión, en vez de limpiar ha tenido que ayudar a más de uno a sacar su coche de alguna cuneta de camino a Aralar «Eso dificulta nuestro trabajo, nos hace perder mucho tiempo y provoca atascos, tensiones, ...»
La jornada de ayer fue, dentro de lo habitual, tranquila para Pablo. «A la mañana había ya 10-15 centímetros de nieve y una capa considerable de hielo, pero hemos echado más sal y no ha habido ningún problema». Mientras, el chófer de Berastegi realiza los trece kilómetros entre Baraibar y San Miguel, el termómetro ronda los cero grados centígrados. Ya ha realizado unas cuantas vueltas para retirar la nieve almacenada y esparcir la sal para evitar las placas de hielo.
A eso de las 4 de la tarde, Atxukarro y sus compañeros reciben un nuevo aviso de que se acerca una tormenta. «Acabo de limpiar la carretera y nos han dicho por radio que aparece en el radar una borrasca en la zona. Habrá que esperar para ver lo que pasa y seguir trabajando».
La información exacta recibida desde la base de datos que trabaja de manera directa con las previsiones de Euskalnet les ponen sobre aviso de lo que se les avecina «es verdad que al principio te impacta un poco pero, luego ves que con un margen de varios minutos o media hora se cumple y te das cuenta de que esto va en serio» aseguran los chóferes mientras reconocen que esta vez irá para largo «porque normalmente, nos dicen que durará un par de días o tres. Esta vez, en cambio, no nos han dicho nada y no sabemos hasta cuando va a durar».
Mientras tanto las previsiones siguen siendo bastante 'frías' y anuncian para hoy un día «totalmente invernal de principio a fin». Auguran que nevará las próximas horas, menos en cuanto a precipitaciones se refiere, pero los termómetros marcarán temperaturas muy bajas. Hay quién señala que se llegarán a alcanzar los 10 grados bajo cero, por ello, los berastegiarras se lo toman con calma «no nos queda otra. Mientras siga la alerta aquí estaremos».