Q uién dijo que esto de las labores de punto, ganchillo y agujas era un asunto decimonónico? Quién se atreve a asegurar que una ama de casa de toda la vida, madura, jubilada incluso, no le escribirá nunca un e-mail a Ana (analoretomartín@telefonica.net) para pedirle dos madejas de lana Visnou, una de Missssippi y, al mismo tiempo, preguntarle si es verdad que la polidamida consigue que un acrílico tenga elasticidad? ¿Quién negará lo que ya se sabe en todo José María Salaverría?: Un puñado de oficinistas aprovechan la pausa café para meterse en internet y ver las novedades que han llegado a la tienda cercana, a Los tres botones.
-¿Es verdad lo que hemos escrito?
- Totalmente.
- ¿Verdad que hacer calceta no es un entretenimiento de entrañable abuelita con toquilla?
- ¿Conoces al doctor Estivill?
- ¿Edouard Estivill, autor del libro 'Duérmete niño'? Claro...
- Me alegro. En un artículo suyo, hablando del sueño de los adultos, decía que la mejor manera de conciliarlo era ponerse a hacer calceta, punto o ganchillo desde las seis de la tarde. Desconectar de todo y entregarse a las labores.
- ¿Desde las 18? ¡Quién pudiera!
- Cierto, pero yo, desde luego, me meto en la cama con mi labor.
- De acuerdo. Uno del derecho, dos del revés y vuelvo del derecho. ¿Y todo eso tecleando en internet?
- Por supuesto. Yo creo que la red es una puerta abierta a mil mundos. Lo descubrí cuando nos cambiamos de casa: no tenía tiempo que perder y entrando en una página web, en otra y en otra, conseguí direcciones precisas para comprar la cocina, adquirir el baño... para todo.
- Ya, pero lo que me fascina es surfear en el ordenador para enterarme de que lanas Katia ofrece madejas de algodón ecológico, bambú, alpaca, lino... Oiga, ¿por qué acabo de nombrar lanas Katia?
- Pues porque es una marca señera, catalana, importantísima, con la que trabajo y en cuyo dominio me colgué yo. Entré en su foro, empecé a responder dudas de la gente, no les pareció mal y ahí estoy. Hasta que pueda tener mi página y mi dominio propios.
- Contestar preguntas sobre agujas de punto, papel para nido de abejas o tela de boata, pase, pero el órdago del titular es eso, de órdago.
- No lo creas. Hay muchas clientas que no se pueden desplazar hasta Donosti. Estoy en contacto con gente de Manresa, de Galicia, de Zestoa. Ciertas dudas, de acuerdo, se resuelven, por teléfono pero otras exigen o presencia o visualización. Por ejemplo, lo de menguar una sisa. Por eso digo que, al tiempo, acabaré, acabaremos, instalando una web cam y solucionaremos todos nuestros problemas en directo y en pantalla.
- Me pregunto si el mundo de las labores es un mundo inalterable en el que ya todo está inventado o si cambia y se transforma.
- La segunda opción es la correcta. Si quieres estar al día tienes que investigar continuamente. Buscar en libros, en páginas web. Aprender tú misma. Una clienta me trajo una boina muy antigua, de su abuela, yo diría que francesa por su estilo. Quería hacerse ella una igual. Hemos tenido que estudiarla, sacar los puntos, aprender a tejerla... También es imprescindible probar todos los tipos de lanas que te envía tu proveedor. Descubrir aplicaciones que ni siquiera él conoce. Probar y darte cuenta que con más hebras, o con menos, las texturas cambian....Experimentar con unas agujas, con otras...
- ¿Y esta etiqueta de 'Made in San Sebastián'?
- Bonita, ¿no? La crearon para mí en La Rueca, del Buen Pastor. La llevan mis diseños, mis manguitos y mis cuellos retro. Me gusta mucho esa palabra: San Sebastián... Suena mejor que Made in Taiwan.