Mientras la ofensiva militar de Israel se ampliaba ayer, el camino diplomático parecía ayer registrar un leve movimiento hacia delante. Después de haber rechazado oficialmente la última propuesta de tregua planteada por la UE, el primer ministro hebreo, Ehud Olmert, reconocía ayer tener «distintas ideas para una solución diplomática», y aseguró estarlas «tratando con muchos líderes del mundo». En principio, en estas conversaciones, Israel estaría presionando para conseguir un acuerdo que garantice el «bloqueo efectivo de la Ruta Filadelfi, con supervisión y seguimiento», lo que alude al control del paso fronterizo de Rafah que une la franja con Egipto. El objetivo sería garantizar el fin del contrabando a través de esa línea. Como consecuencia de la creciente presión de la comunidad internación, a última hora de ayer la oficina del primer ministro, Ehud Olmert, anunció que se abrirá un «corredor humanitario» para permitir que llegue ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.
Además, el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, anunció un plan para que israelíes y palestinos acuerden un alto el fuego, después del cual se iniciarían unas negociaciones para alcanzar acuerdos para cuestiones a largo plazo, entre ellas el fin del bloqueo de Gaza. Mubarak presentó su propuesta en un breve comunicado tras reunirse en Sharm el Sheij (Egipto) con el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Sin embargo, el texto no hace alusión los asuntos principales que, según los diplomáticos, se están discutiendo, como el posible envío de una fuerza internacional para evitar que los milicianos de Hamás consigan armas.
Por un tiempo limitado
La proposición egipcia, leída por Mubarak, establece que Israel y las facciones palestinas «deberían aceptar un alto el fuego inmediato para un periodo limitado que permitiría la apertura de pasos seguros para que entre ayuda humanitaria en Gaza y daría tiempo a Egipto para proseguir con sus esfuerzos con el fin de lograr un alto el fuego integral y duradero».
Asimismo, Egipto invitaría a Israel y a los palestinos a mantener «una reunión urgente» con el objetivo de establecer «acuerdos y garantías para asegurar que la actual escalada (de violencia) no se repite y para ocuparse de las causas (de la misma), lo cual incluiría la protección de la frontera, la reapertura de los pasos fronterizos y el levantamiento del bloqueo», según detalló Mubarak. «Egipto volvería a invitar a la Autoridad Palestina y a todas las facciones palestinas a responder a los esfuerzos egipcios para conseguir la reconciliación nacional», concluyó Mubarak.
Pero una fuente oficial de la oficina de Sarkozy señaló que Egipto había comentado a Israel que ambos países podrían trabajar juntos para hacer hermética la frontera entre Egipto y la Franja. Después, el presidente galo le dijo al primer ministro israelí Olmert: «Tienes que decir que en estas condiciones estás dispuesto a aceptar un alto el fuego, lo que significa la retirada de Gaza, y lo tienes que hacer ahora». «Olmert le dijo a Sarkozy: 'Si Mubarak hace eso, entonces anunciaré inmediatamente un alto el fuego y una retirada en principio, pero quiero iniciar unas conversaciones con Egipto sobre el pasillo de Philadelphi» (la frontera entre Egipto y la Franja), aseguró la fuente.