MUTRIKU. DV. La continuidad de las obras de construcción del Muelle de Abrigo del Puerto de Mutriku se encuentran seriamente amenazas tras descubrirse las hendiduras localizadas a la salida del primero de los túneles artificiales que unen la carretera GI-638 con el puerto, vial que usan tanto los residentes en Burumendi como los camiones que acceden a las obras.
La hondonada se ha producido en una distancia de al menos 30 metros de longitud que toma toda la anchura de la carretera y que fue cedido al Ayuntamiento por la Consejería de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco tras su construcción.
Las hendiduras que amenazan con un serio desprendimiento se han producido por una suma de factores; así a la inestabilidad del terreno, una zona muy pizarrosa al borde de la línea de costa en la que ya se habían producido desprendimientos antes de la construcción de la carretera, se une el transito de camiones de gran tonelaje que acuden con espectaculares piedras a las obras del muelle de Abrigo.
Todo ello unido a las filtraciones de agua tras más de mes y medio de lluvias incesantes y al embate de las olas han desembocado en una situación ciertamente complicada.
Proteger la línea de costa
A la inestabilidad del terreno por donde se construyó la nueva carretera de acceso se une una situación añadida que surge tras la construcción de la obra civil para el aprovechamiento energético de las olas que promovido por el EVE se sitúa en el centro del nuevo Muelle de Abrigo.
Las olas que chocan contra la instalación se dividen en dos partes acudiendo una de ellas contra la línea de costa que va desde Burumendi hasta Santa Bata. La zona al ser de muy poca consistencia ha cedido en alguno de los puntos por lo que se han producido las citadas hendiduras que amenazan un serio desprendimiento.
Al respecto hay que recordar que éste posible problema ya le fue planteada a los técnicos de la Dirección de Puertos del Gobierno Vasco con motivo de la presentación de la planta de aprovechamiento en los primeros meses del pasado año, una solución que conllevaría proteger toda la línea de costa desde el inicio del Muelle del Tambor hasta la altura de Santa Bata, uniendo así por medio de un paseo las playas de Mutriku y de Burumendi, pero impidiendo toda filtración del mar en el inestable terreno que recordémoslo, ya se llevo por delante un chalet hace varias décadas, una propuesta que se consideró interesante pero que quedó en gestionar con la Dirección de Costas que depende en la actualidad del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino del Gobierno Central.