EIBAR. DV. Ayer se cumplía un año del fallecimiento de uno de los pintores más destacados de una generación que marcó época. Fernando Beorlegui nació en la localidad navarra de Campanas pero llegó a Eibar en 1956 para iniciar una fuerte actividad artística y cultural en la ciudad. Es por ello que la casa de cultura Portalea acogerá una exposición antológica con lo más destacado de su obra, así como herramientas y recuerdos personales.
La exposición se llevará a cabo a partir de los cerca de 400 cuadros que se han localizado hasta ahora. Será a finales de este año aunque previamente a esta muestra antológica se celebrará otra exposición pictórica que presentará trabajos de autores con los que Beorlegui tuvo una importante relación artística. No en vano, fue uno de los promotores del grupo Goruntz, junto a Iñaki Larrañaga, Daniel Txopitea y Marino Plaza.
Mikel, uno de los cuatro hijos que tuvieron Fernando Beorlegui y su mujer María Luisa Ereña, señala que «todo el trabajo de hemeroteca ha sido muy ágil. El aita había recogido muy bien este material y no ha sido difícil completarlo». Sin embargo, lo más laborioso está siendo localizar la obra que fue creando el artista y que se ha ido desperdigando a través de multitud de propietarios. «Pintó desde muy joven, por eso el trabajo de localizar sus trabajos está siendo casi policiaco. Es muy emocionante», reconoce.
Material en el estudio
A los cuadros que ya se han localizado de cara a esta exposición hay que sumar bocetos y dibujos que se han recogido. A ello se sumarán trabajos menos conocidos como esculturas, obra gráfica con grabados o aguafuertes, etcétera, en una obra que le llevó a combinar distintas técnicas. La exposición que se celebrará en Eibar a finales de 2009 tendrá una continuidad en otra que tendrá lugar en el Museo de Arte e Historia de Zarautz en verano del 2010.
Buena parte del material recogido parte del estudio del propio artista, situado en el barrio San Cristóbal. Su familia recuperó de este local multitud de materiales para evitar que la humedad provocase daños en ellos. «Tenía una biblioteca de arte muy interesante», señala Mikel Beorlegui. «Además, hay objetos muy curiosos que tenía para hacer moldes o para elaborar sus trabajos. Además de los buriles y pinceles hay instrumentos hechos con alambre o tela metálica que también tendrán cabida en la exposición». El apartado visual se completará también con carteles de las exposiciones que el artista fue desarrollando a lo largo de su vida.
Base de datos
El trabajo que desarrolla la familia Beorlegui servirá para contar con una base de datos del trabajo desarrollado por el artista a lo largo de una prolífica carrera. «Tuvo muchas satisfacciones gracias a su trabajo con exposiciones y publicaciones», recuerda Mikel. «Pero su verdadera preocupación era hacer obra, estaba volcado en la producción de sus trabajos». Esto le llevó a contar con una dilatada colección de trabajos en distintas disciplinas, que después de haber conocido distintos destinos se reunirá de nuevo en Portalea para su recuerdo.