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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 15 febrero 2012

Alto Deba

OÑATI

El próximo lunes enviará el cargamento popular solidario número 22 gracias al trabajo y la calidad humana de voluntarios de aquí y de allá, y de las aportaciones de los oñatiarras Impulsará el proyecto 'Nazaret' con aulas de formación, huertas e infraestructuras deportivas

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OÑATI. DV. El 2009 verá nacer una nueva ONG. Desde hace ocho años el grupo oñatiarra de ayuda a Argentina trabaja intensa y desinteresadamente para hacer felices a muchos 'hermanos' argentinos. Su esfuerzo solidario es continuo y la mejor prueba de ello es el container número 22 que el próximo lunes saldrá al otro lado del Atlántico con juguetes, ropa, calzado, medicinas, libros...
El flujo solidario que despertó el hermanamiento, en el año 2.000, entre Oñati y la ciudad argentina de José C. Paz no para. Desde aquel primer envío institucional en el 2001, al último container popular que enviarán el próximo día 12, han pasado ocho años. Y dada la calidad humana de los equipos que trabajan por esta causa en Oñati y en Argentina, y la colaboración incondicional de los oñatiarras, el proyecto solidario tiene cuerda para rato. Tanto es así que para poder acometer proyectos de mayor envergadura el grupo de ayuda a Argentina ha decidido convertirse en ONG.
«En la actualidad no tenemos un estatus jurídico propio, el Ayuntamiento es un nuestro representante, y si queremos solicitar ayudar a instituciones públicas para cometer proyectos más importantes tenemos que constituirnos en ONG» explica el coordinador del proyecto Jose Antonio Urteaga. No es más que un trámite, por lo demás el grupo seguirá trabajando como hasta ahora.
Hace algún tiempo que les venía rondando en la cabeza la idea de dar un nuevo impulso a la fundación San José Providente de José C. Paz que diariamente da de comer a más unos 300 niños, y han decidido dar un paso al frente e impulsar el proyecto Nazaret. Se trata de promover un taller de formación, huertas e infraestructuras deportivas. Además quieren ayudar a construir una residencia para inválidos, «tenemos ganas de trabajar, lo hacemos a gusto, y al convertirnos en ONG podremos ayudar a más gente» explican.
Excelente coordinación
Una treintena de personas recoge, clasifica y envía las donaciones de los oñatiarras con la ciudad hermana. En José C. Paz, otro grupo de igual calidad humana, que pivota entre la Fundación San José Providente y la Euskal Etxea Toki Eder se encarga, con el máximo rigor y eficacia, de distribuir la ayuda oñatiarra entre los que carecen. «Nada se pierde en el camino, sólo enviamos lo que necesitan, género digno y de calidad» afirma Urteaga.
Los componentes del grupo oñatiarra se reúnen los miércoles y jueves y dedican cuatro horas semanales a recoger, clasificar y poner orden en las donaciones que los oñatiarras han venido depositando a lo largo de la semana en el container blanco instalado en Bidabarrieta y en el local.
Son gente con vocación solidaria que se junta con otros con sus mismas inquietudes y que, con el apoyo del Ayuntamiento y de múltiples particulares, comercios, entidades y asociaciones del tejido social, empresarial y humano oñatiarra, han sido capaces de pasar de las palabras a los hechos, con pautas profesionales de gestión, como parte de una labor colectiva asumida por todo el pueblo, que, a partir de un hermanamiento originado por la circunstancia de que José C. Paz fuera fundado en 1891 en los terrenos de Villa Altube con el aporte del oñatiarra José Vicente Altube, ha sabido dotar de contenido a esta relación y convertirla en un instrumento eficaz de solidaridad. El primer envío solidario surgió de Maribel Elorza, descendiente de un hermano del Altube fundador, que, planteó e impulsó en el pueblo el envío de ayuda . La gente respondió y así se reunió y envió en 2001 un primer container a la localidad bonaerense. «Fueron 50 cajas, con unos mil kilos, sobre todo de ropa y una tricotadora» recuerda Urteaga.
Una cosa trajo la otra. «El hermanamiento se realizó por razones históricas», señala Urteaga, «por el papel de Altube en la fundación de la ciudad. En aquel momento desconocíamos la situación económica y social de José C. Paz, con el índice de pobreza más alto de toda la provincia de Buenos Aires» explica. «Tras el primer container, vino el segundo. Pedimos una vez más la colaboración al pueblo de Oñati y éste volvió a responder».
El envío fue de un container mayor, con 400 cajas y unos seis mil kilos, y se remitió a partes iguales a la Fundación San José Providente y al Centro Vasco de José C. Paz, quienes desde entonces se encargan de su distribución controlada, que llega hoy a alrededor de medio centenar de instituciones paceñas. «Nos dicen que son unas diez mil las familias las que se benefician de ello» explica Urteaga.
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