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RSS | ed. impresa | Regístrate | 20 marzo 2010

Gipuzkoa

AL DÍA LOCAL

La autopsia concluye que los golpes que presentaba no justifican el fallecimiento, cuya causa está todavía por determinar. El autor de la paliza, que ingresó en la cárcel, dice que no recuerda nada

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Ninguno de los traumatismos que sufrió el guardia civil de Irun le causó la muerte
Varias personas ante la puerta de acceso a la discoteca. /EFE
DV. Ninguno de los traumatismos que presentaba el guardia civil que murió el día de Año Nuevo en una discoteca de Irun tras ser víctima de una paliza fue mortal de necesidad, según confirmaron ayer fuentes de la Fiscalía de Gipuzkoa. El informe preliminar de la autopsia confirma la ausencia de golpes y lesiones internas que justifiquen el fallecimiento de Santiago Jaldo, afirman las fuentes citadas. A pesar de ello, el autor de la paliza, un delincuente habitual de la ciudad fronteriza, se encuentra en prisión desde el pasado sábado.
El acusado, José Antonio V.A., de treinta años, fue detenido a última hora del pasado jueves en un establecimiento hostelero de Irun, trece horas después de que protagonizase un altercado en la discoteca Korus de la ciudad con el guardia civil, de 45 años, a quien agredió con gran violencia y sin motivo alguno.
Testigos presenciales indicaron que la víctima, que festejaba la entrada del nuevo año con un amigo, fue golpeado por el acusado, sin que hubiese mediado disputa previa. Tras la agresión, la víctima perdió el conocimiento. Los sanitarios desplazados al lugar le practicaron diversas maniobras de reanimación, sin que diesen resultado positivo.
La autopsia practicada al día siguiente de producirse la defunción desveló que el agente no murió como consecuencia de la paliza de la que fue objeto. Las lesiones que la víctima presentaba, pese a ser múltiples, en modo alguno justificaban el fatal desenlace. La necropsia desveló que el guardia agredido no presentaba traumatismos, tampoco lesiones internas ni hemorragias de tal gravedad que explicasen el óbito.
El resultado de la autopsia fue una sorpresa, ya que todos los indicios apuntaban a la agresión como motivo del fallecimiento. Fuentes de la defensa del acusado explicaron ayer que pese a que el informe forense concluye que la muerte fue en última instancia producto de una insuficiencia cardiorrespiratoria, la causa que desencadenó la misma está aún por determinar. En este sentido, se ha solicitado la práctica de nuevos estudios y análisis que, según se espera, aporten más de luz al caso.
«Iba pasado»
El detenido fue trasladado el pasado sábado desde la comisaría de la Ertzaintza al Juzgado de Guardia de Irun donde prestó declaración asistido por su abogado. El acusado manifestó ante el juez que no recordaba nada de lo que sucedió aquella noche en la discoteca. Admitió que bebió champán y que consumió gran cantidad de sustancias estupefacientes.
El acusado explicó también que antes de entrar en la discoteca tuvo un altercado con el portero, ya que en un primer momento le impidió el acceso porque «decía que iba pasado».
Aunque a las pocas horas de ocurrir el suceso se especuló con la posibilidad de que el acusado conocía a su víctima por su condición de agente de la Guardia Civil, este extremo parece totalmente descartado. El propio inculpado señaló en este sentido que nunca había visto al fallecido.
Sobre los motivos que le llevaron a actuar con semejante agresividad, el acusado dijo que los desconocía y que tampoco sabía lo que le sucedió.
«Paliza brutal»
Fuentes de la Fiscalía, no obstante, explicaron ayer que los testigos presenciales del suceso confirmaron en sus declaraciones que la paliza fue «brutal». El fallecido fue abordado por el inculpado de manera totalmente sorpresiva y prácticamente perdió el conocimiento con el primero de los golpes que recibió.
La Fiscalía, en espera de los resultados definitivos de las nuevas pruebas médicas que han sido solicitadas, pidió el ingreso en prisión del acusado. El juez estimó la solicitud y acordó el traslado de José Antonio V.A. a la cárcel de Martutene. El detenido posee un amplio historial delictivo y ha ingresado en varias ocasiones en prisión. El inculpado se ha visto incurso en procedimientos judiciales por tráfico de drogas, lesiones, robos y agresiones, entre otros.
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