H ombre de la publicidad, la comunicación y servicios, desde su agencia Imaginal ha organizado mil eventos, salones, ferias. La historia de esta escuela y cancha de golf indoor que pronto se inaugura en Astigarraga empezó porque, por trabajo, se vio inmerso en la puesta en marcha de aquel Salón Transfronterizo de Golf. Se define como el peor jugador del mundo pero se sabe emponzoñado hasta el tuétano por hoyos, green y palos.
- Así que envenena...
- Más que la cicuta, el cianuro y el tejo. Se te mete por el sistema nervioso. En cuanto tienes un palo en las manos, sientes una corriente eléctrica y sabes que estás vendido. Vas por todas partes pidiendo que alguien te enseñe o te dejen entrar en un club... Piensa que en Gipuzkoa hay 8.000 licencias. Diez mil en Vizcaya. Te diré más: todo el mundo quiere probar qué se siente pero claro, es difícil acceder a un club. Son privados, por mucho que algunos sean más populares que otros.
- Y de pronto, he aquí, en Astigarraga, la solución. A un paso de la sidrería Iretza: L.Golf Club.
- Queremos ser cantera de jugadores. Que prueben y se enganchen. Les daremos clases. Paso a paso. Lo primero que van a aprender es el grip, el stance y el swing.
- Permítame: el grip es la forma de agarrar el palo...
- Ajá. Stance indica la manera de colocar tu cuerpo. Y el swing...
- Bueno, bueno, swing es ya una palabra integrada en todo vocabulario: ese meneillo maravilloso que hay que dar para golpear la bola.
- Bien. ¡Si supieras qué gran placer se siente cuando ya empiezas a entrever el sentido de esas tres palabras... Ya te llegará el momento de aprender el approach.
- ¿El golpe corto que se realiza para acercarse al green?
- Y luego empezaremos con los simuladores de juego pero antes...
- ¡El handicap!
- Bueno aún no... Practica, practica mucho. De nada sirven las clases si no practicas.
- ¿Puedo hacerlo en L.Golf?
- Para eso estamos. Hasta las diez de la noche. Y barato barato. Tú, practica. Te regalaremos el palo.
- Guau, qué generosidad.
- También se trata de un poco de malicia comercial: ya te he dicho que en cuanto tienes un palo, un hierro, entre las manos, ¡zas! estás pillado. Vamos a convertir a media Gipuzkoa en golfista.
- Pero esto es una lonja. Hierba artificial, esteras, simuladores, un putting green...pero en pabellón.
- Crearemos golfistas. Luego los llevaremos a los campos. Por ejemplo al de Ilbarritz, allá en Biarritz, sobre los acantilados. Pero primero, a practicar.
- ¿En ese putting green?
- Justamente. ¿Sabes quiénes son muy buenos en esto del putting green aunque sean muy novatos?
- Noooo.
- La gente que ha metido horas en el minigolf. Hay una señora, ya con la ponzoña en el cuerpo, que no tiene ni grip ni swing pero puttea como la mejor. ¿Por qué?
-¡¡??
- Porque veranea en Salou y se lo montan en el mini golf. Aquí empezará desde cero pero cuando llegue al putting, reinará.
- Ya me perdonará pero eso de ser bueno en 'puttear' suena fatal.
- Puttear es tirar al hoyo, ese último movimiento necesario para que la bola entre. No escribas puttear. Pon patear si quieres.
- ¿Es fácil puttear/patear?
- ¡No! Porque la hierba nunca crece igual, porque tiene curvas, cuestas, desniveles; porque un campo de golf siempre está vivo.
- Hablemos por fin del handicap.
- Sin él no puedes entrar en ningún campo. No sólo indica tu nivel de jugador sino que certifica que sabes comportarte en los 18 hoyos. Si arrancas una chuleta de hierba, la repondrás. Si levantas arena, pasarás un rastrillo. Ah, cuidado si en tu curriculum indicas tu handicap. Tenerlo bueno implica que dedicas mucho tiempo al golf. Y eso mosqueará al seleccionador. Pensará que te escaquearás del trabajo para jugar.
- Peligroso ¿eh?
- Puro veneno.