IRUN. DV. Una estatua corpulenta y de 1,75 metros de altura preside, desde hoy, el balcón del Museo Naval de San Sebastián. Se trata de la figura de Andrés de Urdaneta, el explorador y religioso ordiziarra al que el museo ha querido rendir un homenaje a través de la exposición Los vascos y el Pacífico, que permanecerá instalada hasta febrero del año 2010 en la capital guipuzcoana.
La figura de Urdaneta ha sido creada por el artesano donostiarra afincado en Irun Alberto Saavedra. «Hace aproximadamente mes y medio decidieron incluir una estatua en el balcón del museo, y me propusieron a mí hacerla», comentaba Saavedra.
Desde entonces, el artesano donostiarra ha estado en un pabellón del polígono industrial de Ventas trabajando a contrarreloj para finalizar su trabajo a tiempo. «Cuando se trata de algo de urgencia, hay que espabilar y ponerse para terminar en el plazo».
Una vez establecidas las fechas, Saavedra se informó sobre el explorador y religioso ordiziarra. La documentación gráfica era imprescindible para hacer una figura que se asemejase a la imagen de Andrés de Urdaneta.
Con el hábito
Sin embargo, el artesano no halló mucho cuadros que mostrasen, de forma objetiva, al explorador. «Ha sido difícil encontrar información sobre este hombre», decía Saavedra.
«Se sabe sobre su vida y su historia pero, en los cuadros, cada autor ha hecho lo que ha querido. Como se trata de una estatua, hemos hecho una figura grande y le hemos puesto el hábito, porque hemos considerado que ésta era la mejor forma de representar la imagen de Andrés de Urdaneta».
La estatua luce desde hoy en el Museo Naval y puesto que la exposición dedicada al explorador ordiziarra permanecerá instalada durante catorce meses, «pensamos que lo mejor sería utilizar material duradero. La figura está hecha de poliéster y fibra de vidrio. Va a estar a la intemperie y queremos que se conserve bien. Es un poco grande porque queremos que atraiga las miradas de la gente que pasea por el puerto, para que se anime a entrar y a visitar la exposición», señalaba Saavedra.
El artesano donostiarra ha realizado todo tipo de figuras a lo largo de su carrera, también de personajes religiosos.
«No es la primera vez que me solicitan que haga una estatua de un fraile», decía el escultor donostiarra. «Hace algún tiempo me pidieron una para un museo de Zaragoza y otra para Valencia. En una ocasión, hice trece figuras que conformaban un coro de frailes. Así que, al final, he hecho bastantes estatuas de este tipo», concluía el artesano.