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RSS | ed. impresa | Regístrate | 19 marzo 2010

Alto Urola

LEGAZPI

Familiares, amigos y personalidades del mundo de la industria acudieron a la localidad. El hijo del fundador de la fábrica de fundición fue enterrado en el panteón familiar
19.12.08 -

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DV. Familiares, amigos y numerosas personalidades del mundo de la industria despidieron ayer a Patricio Echeverría Aguirre en la misa funeral celebrada a las siete de la tarde en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, El quinto hijo del fundador de la fábrica legazpiarra fue enterrado en el panteón fa- miliar del cementerio de la localidad.
La ceremonia estuvo presidida por el párroco de Legazpi Victoriano Etxabe, con la intervención de José Mari Gibert, miembro de la Curia Provincial de la Compañía de Jesús y familiarmente unido a los Echeverría al ser cuñado de uno de los hijos del fallecido. «Era una persona con gran sentido del deber, continuador del legado que dejó su padre, abierto y cumplidor con sus familiares y amigos», lo describió Gibert en su homilía.
Durante el transcurso del día, la familia estuvo arropada por amigos, legazpiarras y numerosas personalidades del mundo de la industria como el presidente de Adegi, Eduardo Zubiaurre, los patronos de la Fundación Lenbur, representantes de las familias Gibert, Alcorta y Chillida, ferrones y ex ferrones de Mirandaola, antiguos trabajadores de Patricio Echeverria, S.A. y trabajadores de Bellota Herramientas.
La capilla ardiente estuvo situada en el domicilio familiar desde las 10.30 de la mañana.
El quinto hermano
Era el quinto de los ocho hijos de Patricio Echeverría Elorza, además de padre de cinco hijos. En la actualidad, permanecen con vida tres de sus hermanos, la mayor Lorenza Echeverría, con 101 años, y los dos pequeños Román y Teresa. Todos ellos estrechamende unidos a la empresa familiar, que este año celebra los cien años de su fundación.
Nacido y criado en Legazpi, Patricio Echeverría comenzó sus estudios en casa, pasando después a los colegios de Lecaroz y Vitoria. En una de las últimas entrevistas concedidas a la fundación Lenbur, recordaba cómo de niño, después de la misa de los domingos, su padre le llevaba a visitar la fábrica. Con él estuvo también en algunas de las ferrerías de Durango y Elorrio durante pequeñas salidas de fin de semana.
Se incorporó a la empresa familiar nada más finalizar sus estudios de Derecho. Su trabajo se centró en la administración y la gestión, siendo presidente de la Corporación Patricio Echeverría entre los años 1993 y 1997.
Donó la Ferrería
Su vida se desarrolló entre Legazpi y Donostia, pero según explica su hijo y actual presidente de la Corporación Patricio Echeverría Alcorta, «era muy legazpiarra».
Puso en manos de Lenbur uno de los tesoros más preciados de la localidad como la Ferrería de Mirandaola, además de otras propiedades. Su figura ha sido una pieza clave en la constitución de dicha fundación. En el año 1997 fue el primer patrono en aprobar la creación de Lenbur, asentando las bases para que el resto de las empresas se unieran al proyecto. Tal y como explican desde Lenbur, en un principio se le ofreció la presidencia, pero declinó el cargo al considerar que debía de ser ocupado por una persona más jóven.
Lenbur lo nombró presidente honorífico el 10 de julio de este año, coincidiendo con la celebración del décimo aniversario de su fundación en el museo Chilli- da-Leku de Hernani. Fue su último acto público, donde recibió el bastón de mando de manos del lehendakari Juan José Ibarretxe y una placa conmemorativa de manos del diputado general Markel Olano.
Unión con Chillida
Desde Lenbur, lo consideran el engranaje fundamental entre la fundación y la familia de Eduardo Chillida, prolongando la relación que mantuvo su padre con la familia del artista. Cabe recordar que Eduardo Chillida tuvo como referente a la empresa Patricio Echeverría a la hora de realizar sus grandes obras.
En la fundación lo definen como «activo, implicado y uno de los patronos que nunca faltaba a sus reuniones». El director Aurelio González trasladaba ayer su pésame a la familia en nombre del Patronato y los trabajadores de Lenbur.
Su fallecimiento, el pasado miércoles, 17 de diciembre, a los 86 años de edad, coincide con la fecha de la muerte de su padre, hace ahora 36 años.
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