
Fotografía de archivo del cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares. /Efe
Biografía
El nuevo prefecto de la Congregación para el Culto Divino nació en Utiel (Valencia), el 15 de octubre de 1945. Doctor en Teología con la especialidad en catequesis por la Universidad Pontificia de Salamanca, fue ordenado sacerdote en 1970.
Ejerció de vice-párroco en la parroquia de Santa María de Alcoy (Valencia) hasta 1973 y fue profesor de Teología fundamental en la Universidad Pontificia de Salamanca y en Seminario Mayor de Madrid.
El 6 de marzo de 1992 fue nombrado obispo de Ávila y el 10 de noviembre de 1995 fue designado miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El 20 de diciembre de 1996 fue nombrado arzobispo de Granada y el 24 de octubre de 2002 arzobispo de Toledo, en sustitución del cardenal Francisco Álvarez.
El 24 de marzo de 2006 fue creado cardenal en el primer consistorio convocado por el papa Benedicto XVI, que le asignó, asimismo el título de la basílica romana de San Pancracio, como signo de su participación en el cuidado pastoral de la Ciudad Eterna.
En la Conferencia Episcopal (CEE) forma parte del Comité Ejecutivo y de la Comisión Permanente, y fue vicepresidente hasta las pasadas elecciones de marzo en que fue sustituido por el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, hasta ese momento presidente de este de la CEE.
Sustituye al cardenal de Nigeria, Francis Arinze, de 76 años, que presentó su renuncia por motivos de edad
Es uno de los representantes de la curia española más crítico con algunas de las iniciativas del Gobierno de Zapatero
El cardenal arzobispo de Toledo y nuevo prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, monseñor Antonio Cañizares, comenzará el próximo jueves, día 11 de diciembre, su ministerio en esta institución, cargo en el que ha sido nombrado hoy por el Papa Benedicto XVI. Sustituye al cardenal de Nigeria, Francis Arinze, de 76 años, que presentó su renuncia por motivos de edad.
En una carta entregada a los medios de comunicación poco antes de participar en la inauguración el nuevo Archivo Diocesano de Toledo, Cañizares, de 63 años, ha explicado que se ha hecho coincidir el nombramiento con Santa Leocadia, mártir toledana, para confirmar una noticia "tan rumoreada, pero solo hasta hoy real".
En el escrito, el cardenal dice aceptar la misión que se le encomienda "con plena obediencia y fidelidad, comunión, y el gozo de hacer lo que me piden". Asimismo, aprovecha para dar "las gracias a todos" y pedir perdón por "las sombras que ha habido" en su ministerio. Cañizares afirma que aunque algunos le piden que haga balance de estos seis años, aún "es pronto" para ello, y lo deja por tanto "en manos de Dios".
Cañizares, cuyo nombramiento se produce dos años y medio después de que Joseph Ratzinger le creara cardenal, convirtiéndose entonces en el primer purpurado del pontificado de Benedicto XVI, es también miembro de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei y de la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano.
Crítico con el Gobierno
El cardenal arzobispo de Toledo, que todavía permanecerá al frente de Toledo hasta principios de año, será el encargado de velar por la liturgia y la celebración de los sacramentos, uno de los aspectos a los que el actual Pontificado concede mayor importancia, y que se ha plasmado en los dos últimos sínodos: sobre la Eucaristía y sobre "la Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia".
Antonio Cañizares es uno de los representantes de la curia española más crítico con algunas de las iniciativas legislativas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, como la Ley Orgánica de Educación (LOE) y su asignatura Educación para la Ciudadanía; la modificación del Código Civil que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, y la denominada ley del "divorcio express".