IRUN. DV. La reforma del espacio ferroviario era, según los responsables municipales de mediados de los 90, una de las asignaturas pendientes del Plan General vigente. En los últimos años, el Gobierno ha acelerado las gestiones para resolver su futuro y con las pistas que han dado los primeros estudios realizados por el ministerio de Fomento, el equipo redactor del Avance ha dibujado cómo podríamos verlo dentro de unos años.
Las dudas sobre la pertinencia de desarrollar la ciudad al sur de la autopista y la escasez de suelo al norte han obligado a los corporativos de la última década a plantearse muy seriamente cómo y dónde debía crecer Irun, incluso en qué medida debía o no hacerlo. En 1998, el PGOU ya apostaba por recuperar aquellas zonas del casco que se encontraban degradadas y en desuso, como San Miguel-Anaka, y por desarrollar los ámbitos al norte de la A-8 que no estaban clasificados aún (Oinaurre, Txenperenea...).
La nueva propuesta no supone grandes cambios ni en cuanto a filosofía ni en la calificación de ámbitos. Las apuestas, otra vez, pasan por recuperar terrenos degradados y desarrollar espacios no programados aún, pero éstos son menos y menores que hace diez años. La gran reforma, evidentemente, es la del espacio ferroviario; entre el resto de las promociones propuestas, las dos más destacables son las de Matxalagain (Arbes) y Blaia.
Algo más que casas
El Avance del Plan General plantea dos alternativas de desarrollo para el espacio ferroviario. En la primera de ellas, se contempla el traslado de la CAF, que abandonaría la zona entre las vías nuevas y la calle Anaka para mudarse al entorno de Oihanzabaleta. En ese caso, la aportación total de vivienda tras la reforma del espacio ferroviario podría situarse en torno a 2.000. En el otro supuesto, el que no contempla mover la empresa de construcción de ferrocarriles, la cifra de nuevos pisos se reduce hasta los 1.200, aproximadamente.
Pero no es sólo casas lo que se plantea levantar en este entorno. Evidentemente, habrá una nueva estación en la que, además de con el TAV, los largos recorridos y las Cercanías de Renfe, se pretende contar también con EuskoTren y su Topo. También se delimita un espacio para equipamientos. Allí podría instalarse un centro de educación universitaria, aunque no es el único emplazamiento posible para dedicarlo a este fin. Bien sea con destino académico, bien con cualquier otro fin, lo que es evidente es que debe tratarse de un elemento estratégico y de importancia porque su emplazamiento lo merece. En la presentación del Avance, el director del área de Urbanismo, Mikel Gargallo, hizo especial hincapié en que ese futuro edificio «estará conectado al centro de San Sebastián por un trayecto en tren de entorno a quince minutos». No hace falta especular ahora con los minutos a otras ciudades importantes que con la llegada de la alta velocidad quedarán más cerca de Irun, pero esa idea debe estar presente en quien quiera aportar su particular visión de a qué debería destinarse tan crucial elemento urbano. Dicho esto, y por ser precisamente el momento para hacerlo, cabe plantear ahora si esa reserva es pertinente, adecuada, escasa...
Soluciones al tráfico
Otra de las cuestiones que la recuperación del espacio ferroviario debe resolver en favor de la ciudad es la del tráfico. El ferrocarril cruza Irun en una vaguada de suroeste a norte que la divide en dos partes muy poco conectadas. Hoy, de un lado a otro, se puede pasar por la variante, por el paseo de Colón, o si no ya por los puentes de Belaskoenea-Sorosarta o Porcelanas-Eskortza. El Avance prevé una nueva glorieta en la confluencia de las calles Anaka y Donostia de la que nace un nuevo vial, que por detrás de la calle Haltza y sobre las vías, desemboca en Pío XII por Sebastián de Errazu.
Como se indicaba antes, se propone incorporar la vía estrecha en el mismo espacio que las demás, por lo que el actual recorrido del Topo en el centro se transformaría en un vial que bajo las vías, conectará con Lope de Irigoyen para salir a la variante. Vías ésas, las que quedan entre Colón y la N-1, que se cubrirán dando lugar a espacios de uso público y a un aprovechamiento residencial contabilizado en las cifras anteriores.