Shivraj Patil, en imagen de anteayer. /Afp
Tensión creciente con Pakistán
Las acusaciones hacia Pakistán han elevado la tensión entre estos dos Estados vecinos, que se han enfrentado en tres guerras desde su independencia en 1947. Según la NDTV, el Gobierno de La India está estudiando la posibilidad de suspender el diálogo abierto con Pakistán en 2004, así como el alto el fuego que rige en la frontera cachemir desde 2003.
Muestra de esta renovada ensión es que el primer ministro de Pakistán, Yusuf Razá Guilani, ha cancelado la visita de cuatro días que tenía previsto hacer a Hong Kong "debido a la situación actual en el país", según un portavoz.
Guilani iba a partir hoy de viaje para asistir al encuentro asiático de la Clinton Global Initiative, al que acudirá en su lugar su asistente Shahnaz Wazir Ali, según la fuente, citada por la agencia estatal APP.
Bush tiende su mano al Gobierno indio
El presidente de EEUU, George W. Bush, ha brindadoal primer ministro indio, Manmohan Singh, la colaboración de su Gobierno en la investigación de los atentados. "Todos trabajaremos juntos para perseguir a estos extremistas" , ha señalado Bush
En su conversación telefónica con el primer ministro indio, Bush ha subrayado que "de esta tragedia puede salir una oportunidad para que los extremistas respondan ante la Justicia por lo que han hecho y para demostrar que el mundo está comprometido con la lucha contra el terrorismo".
Bush ha aprovechado la ocasión para reiterar al primer ministro indio su solidaridad y le expresó de nuevo sus "profundas" condolencias por las víctimas de los atentados.
Shivraj Patil, que envió anoche su carta de renuncia al primer ministro del país, será sustituido por el titular de Finanzas
Junto a él, ha dimitido el consejero de Seguridad Nacional, M.K.Narayanan
La oposición considera que no son medidas suficientes y reclama al Gobierno respuestas más contundentes
La ola de atentados en Bombay se cobra sus primeras víctimas políticas. El ministro indio del Interior, Shivraj Patil, y el consejero de Seguridad Nacional, M.K.Narayanan, han presentado su dimisión tras asumir la responsabilidad por el
ataque terrorista contra la ciudad portuaria, que ya han sido aceptadas por el jefe del Gobierno, Manmohan Singh.
Patil, quien ya se había ofrecido a renunciar ante el Comité de Contratación del Congreso, envió anoche su carta de dimisión a Singh. Será sutituido por el actual ministro de Finanzas, P. Chidambaram, mientras que el propio primer ministro se haría cargo de la cartera de Finanzas.
Según un portavoz del Partido del Congreso, Shivraj Patil "ha asumido la responsabilidad moral y ha decidido dimitir". El ataque contra Bombay "es horrendo y el Gobierno se lo toma muy muy en serio. Es un ataque intolerable a la soberanía india". La oposición, por su parte, considera que la dimisión del ministro Patil es una respuesta "demasiado escasa y demasiado tardía. La India nunca ha parecido tan vulnerable" como ahora, ha asegurado Ravi Prasad en una entrevista televisiva. Prasad, en nombre de su partido ha reclamado al Gobierno medidas más contundentes.
Patil, de 74 años, se incorporó al gabinete ministerial de Indio a pesar de haber perdido unas elecciones locales en el estado de Maharashtra, cuya capital es Bombay, y ha sido habitualmente el blanco de las críticas de la oposición, aunque también tiene detractores dentro de su partido por su gestión al frente de la seguridad interna del país.
Refuerzo en la seguridad antiterrorista
Tras hacerse públicas sendas dimisiones, Singh ha celebrado una reunión con los líderes de los principales partidos del país para analizar la situación tras los atentados en Bombay, que han causado la muerte casi 200 personas y heridas a más de 300. Sobretodo después de conocerse que la intención de los asaltantes era provocar
un '11-S' en la capital comercial del país.
Antes del encuentro, Singh ha anunciado la ampliación de la principal fuerza antiterrorista del país y la creación futura de una Agencia Federal de Investigación para coordinar la lucha contra el terrorismo. Ha sido la respuesta a las fuertes críticas de partidos políticos y medios de comunicación por la demora en el envío a Bombay de los miembros de la Guardia Nacional de Seguridad (NSG) que combatieron a los terroristas atrincherados en los hoteles Oberoi y Taj y en el centro de estudios judíos Nariman. La NSG tiene su sede en Nueva Delhi, pero hoy Singh ha avanzado que se abrirán otros acuartelamientos en cuatro puntos distintos del país y se aumentará el número de efectivos.
El primer ministro ha anunciado el refuerzo de la seguridad aérea y marítima y la puesta en marcha de medidas legislativas que permitan la creación de una Agencia Federal de Investigación (FIA). El Gobierno había descartado hasta ahora la creación de esa agencia federal, que distintos partidos han reclamado tras cada atentado de los padecidos por la India en los últimos seis meses.
Precedentes en forma de ataque
Antes de Bombay, varias ciudades indias como Nueva Delhi, Jaipur, Ahmedabad o Bangalore han sufrido atentados con la colocación de bombas en distintos puntos que han causado decenas de muertos. La mayoría de estos ataques fueron reivindicados por el grupo Indian Muyahidin, mientras que un desconocido Deccan Muyahidin se atribuyó la autoría del ataque contra la capital financiera india, perpetrado por comandos terroristas armados con metralletas, granadas y otros explosivos.
A pesar de ello, el Gobierno indio ha acusado del ataque al Lashkar-e-Toiba, un grupo con base en Pakistán que lucha por la independencia de la región de Cachemira.