DV. Veintisiete militantes del sector crítico de Ezker Batua deciden abandonar la coalición por sus discrepancias con la dirección que lidera desde hace trece años el coordinador general Javier Madrazo. A través de una carta que han hecho llegar a los órganos de gobierno de la formación, comunican su «baja» como miembros de la coalición debido a la «grave deriva política, consecuencia de un apego enfermizo al poder que ha socavado la democracia interna de la organización».
Fuentes de la dirección de EB, formación que cuenta con cerca de 2.000 militantes, minimizaron ayer el alcance real de la decisión y precisaron que en la práctica todos ellos estaban desvinculados desde hace tiempo de la organización. En el seno de EB se conocía la intención de este grupo de abandonar la formación y de hacer llegar el escrito a la dirección, aunque se ignoraba cuándo tendría lugar.
El grupo de militantes está formado por miembros de las corrientes internas Encuentro Plural Alternativo (EPA) y Batzen, discrepantes con la actual dirección de Ezker Batua, así como por otros no encuadrados en estas dos sensibilidades. Pertenecen, en su mayoría, a EB de Vizcaya, aunque también hay militantes guipuzcoanos como el ex concejal en Zumarraga Diego Calvo, y alaveses como Alicia López de Muniaín. Algunos han sido cargos públicos y otros han tenido responsabilidades en los órganos internos de la formación, pero en la actualidad ninguno de ellos ocupa esas responsabilidades. Según exponen en la carta, habían dejado paulatinamente, de acudir a los actos organizados por EB, «muchos de ellos carentes de coherencia y credibilidad».
Uno de los afiliados que ha decidido abandonar la formación, el ex concejal de Sopelana Iñaki Valentín, explicó que los veintisiete militantes tienen una larga trayectoria en EB y que han tomado la decisión después de un tiempo de reflexión y tras ver que «se quiere seguir en el Gobierno Vasco a cualquier precio». «Nos gustaría que EB cambiara y pudiéramos volver, pero ahora nos parece un poco complicado», reflexionó. En su caso, asegura que seguirá «trabajando por la izquierda en la que creo, desde los movimientos sociales».
Entre los motivos que aducen para dejar la formación, el escrito se refiere a «votaciones en contra de iniciativas legislativas populares, apoyo a políticas que en nada ayudan a superar los frentismos y a propuestas descafeinadas de participación ciudadana, censos internos llenos de enchufados en el Gobierno Vasco, reparto masivo de prebendas institucionales y silencios cómplices con las políticas liberales y conservadoras del PNV». Denuncian que hace ocho años «se nos vendió» el tripartito como un aspecto táctico, pero «hoy sabemos que éste, así como formar parte de cualquier gobierno, se ha convertido en una obsesión de Ezker Batua».
Alternativa
Aseguran que se van convencidos de que dentro de la formación continúan muchas personas que, «de forma individual u organizada, son imprescindibles para la formación de una izquierda alternativa construida desde y con los movimientos sociales».
En el último congreso de EB, celebrado el 31 de mayo y 1 de junio de este año, los críticos de EPA aunaron sus fuerzas a la corriente Batzen y presentaron una candidatura alternativa a la de Javier Madrazo, encabezada por el parlamentario Oskar Matute. Sin embargo, Madrazo, quien contó con el respaldo de otra de las familias del partido, el Partido Comunista de Euskadi, fue reelegido por amplia mayoría y se comprometió en sus primeras palabras tras su designación como coordinador general de EB a cohesionar las diferentes sensibilidades internas y a «trabajar como una piña».