DV. La grave crisis de la construcción no sólo ha alcanzado de lleno al sector de los electrodomésticos, sino que también comienza a afectar al de cerrajería. Una empresa histórica de este último sector en Gipuzkoa, Unión Cerrajera Arrasate, ha solicitado acogerse con carácter voluntario a la ley concursal, antigua suspensión de pagos, solicitud que ha sido aceptada por el Juzgado de lo Mercantil de San Sebastián. Otra empresa de cerrajería de Oñati, Cerrajería Uribarri, de menor dimensión que la anterior, también se ha acogido a la ley concursal.
Unión Cerrajera Arrasate se dedica a la fabricación de todo tipo de cerrajería de seguridad, tanto exterior como interior -cerraduras, pomos, cilindros y otros complementos-, y comercializa sus productos en casi 50 países. Asimismo, en un esfuerzo por modernizarse y buscar nuevos mercados, hace varios años inició la producción de productos de tornillería para el ferrocarril; en concreto, para las líneas de alta velocidad, que, a la vista de los resultados, no ha servido para relanzar la empresa.
Aunque desde hace varios ejercicios ya venía atravesando por dificultades, la grave crisis económica actual, que ha castigado de forma especial al sector de la construcción, ha conducido a la empresa a la ley concursal. Ubicada en la antigua factoría del grupo en el polígono Kataide de Arrasate, Unión Cerrajera da trabajo a un centenar de personas, tras haber iniciado en abril un proceso escalonado de prejubilaciones que incluyó a 30 trabajadores.
Al iniciarse el ejercicio de 2007, Unión Cerrajera Arrasate tenía unas deudas acumuladas de cerca de 8,5 millones de euros, figurando entre sus acreedores Kutxa y BBK. A preguntas de DV, fuentes de la empresa declinaron informar sobre la situación de la misma. Por su parte, fuentes del comité de empresa precisaron que en la actualidad Unión Cerrajera cuenta con una cartera de pedidos «interesante» y que la falta de liquidez y las dificultades para conseguir créditos han conducido a la suspensión de pagos. «Aumentando las ventas en el extranjero y con liquidez, podríamos salir de esta situación», añadieron.
El lunes, reunión
Para el próximo lunes está prevista una reunión de los administradores concursales designados por el juez con los cinco miembros del comité de empresa -dos de ELA y uno por cada uno de los sindicatos ESK, UGT y LAB-, para informarles de la situación.
Unión Cerrajera nació en 1906 por la fusión de Cerrajera Guipuzcoana y Vergarajauregui, Resusta y Cía. Tras alcanzar un gran desarrollo, a finales de los ochenta, el grupo se acogió al plan de reconversión del acero tras acumulatr pérdidas por valor de 12.000 millones de pesetas. Más tarde se convirtió en el holding Corporación Ucem, que cotizaba en Bolsa y que integró a una veintena de empresas, con un volumen global de facturación de 35.000 millones de pesetas. En 1996 Corporación Ucem entró en liquidación al fracasar el proyecto. Y de ella surgió la actual Unión Cerrajera Arrasate como sociedad limitada laboral y con una dimensión considerablemente menor.
Trabajadores de Unión Cerrajera Arrasate y de Cerrajería Uribarri, que cuenta con una plantilla de treinta personas, participaron ayer tarde en Oñati en una manifestación en defensa del empleo en el sector cerrajero.