Antonio María Rouco Varela abogó ayer por el olvido «responsable y fuerte» para superar el franquismo, máxime cuando existen sectores en la sociedad que muestran una «justificada inquietud ante el peligro de un deterioro de la convivencia serena y reconciliada que hemos logrado ya en nuestra sociedad». Durante su discurso inaugural de la XCII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el presidente de los obispos estimó necesario «cultivar el espíritu de reconciliación, sacrificado y generoso, que presidió la vida social y política» durante la transición democrática.
«A veces es necesario saber olvidar», dijo en evidente alusión a la Ley de Memoria Histórica. «No por ignorancia o cobardía, sino en virtud de una voluntad de reconciliación y de perdón verdaderamente responsable y fuerte; una voluntad basada en los altos ideales de la paz que se alimenta de la justicia, y de la libertad y ¿por qué no decirlo? del perdón del amor fraterno», agregó.
A juicio del también cardenal arzobispo de Madrid, este olvido es lo que puede llamarse «una auténtica y sana purificación de la memoria». Y es que, subrayó el presidente del Episcopado, «a los jóvenes hay que liberarlos, en cuanto sea posible, de los lastres del pasado, no cargándolos con viejas rencillas y rencores, sino ayudándoles a fortalecer la voluntad de plena concordia y de amistad, capaz de unir pacíficamente las personas, las familias y las comunidades que integran y conforman la España actual».
Luchas fratricidas
Recordó Rouco Varela que la historia de España de los dos últimos siglos ha estado, por desgracia, jalonada por tensiones que más de una vez han desembocado en enfrentamientos fratricidas. «El último y más terrible de todos» tuvo lugar en los «años treinta» en el contexto de una situación internacional «de confrontación entre ideologías totalitarias de diverso signo». Ahora, indicó, la situación internacional y nacional no es la misma, «pero siempre es necesario vigilar para evitar de raíz actitudes, palabras, estrategias y todo lo que pudiera dar pábulo a las confrontaciones que puedan acabar siendo violentas».
El elogio al olvido del cardenal Rouco provocó una respuesta irónica en el vicesecretario general del PSOE. «Me sorprende -dijo José Blanco- que quien promueve canonizaciones de personas relacionadas con aquella época ahora apele al olvido y al perdón».
El número dos de los socialistas defendió que su formación ha sido siempre respetuosa con las decisiones que adoptan los tribunales de Justicia, en referencia a la causa contra el franquismo abierta por el juez Baltasar Garzón, y reclamó que todas las instituciones hagan lo propio. «No se puede borrar la historia de nuestro país y algunos tienen amnesia en función de si les conviene o no les conviene», dijo Blanco.
Por otra parte, asociaciones de recuperación de la Memoria Histórica pidieron a Garzón que autorice la apertura de otras ocho fosas de asesinados por la represión franquista en Navarra, Extremadura y Castilla y León. COLPISA