El actual vicerrector del campus de Vizcaya, Iñaki Goirizelaia, quiere cambiar el estilo de gobernar la Universidad del País Vasco (UPV). Vende cercanía, disposición para escuchar y hasta un punto de pasión hacia la Universidad. Su programa -un cóctel entre el impulso a proyectos del actual equipo y nuevas iniciativas- y el de su rival, la catedrática de Economía Marisol Esteban, tienen muchos puntos en común: reforzar la investigación, aumento de plantillas, mapa de titulaciones, corregir los complementos... Goirizelaia dice que la diferencia la marca su «experiencia» y las propuestas «concretas» que anuncia, algunas «aprobadas y en marcha». Tiene una aspiración: que la UPV luzca en los rankings internacionales de investigación. Para ello «hay que colocar más alto el listón», dice.
- Está en el equipo del actual rector. ¿Es el candidato de Pérez?
- Para nada. Soy Iñaki Goirizelaia, candidato a rector. Y nunca me he presentado a unas elecciones. Soy una persona que ha trabajado muy a gusto en el equipo de Juan Ignacio Pérez, pero tengo un proyecto nuevo que incluye un conjunto de actuaciones del anterior equipo que hay que seguir impulsando. Aunque si lo que me pregunta es si comparto su modelo de Universidad, sí lo comparto.
- ¿Cómo es ese modelo?
- Tenemos dos ideas que las comparte el 100% del profesorado, pero luego hay que llevarlas adelante. Debemos hacer la oferta de títulos más atractiva posible, que ningún joven se vea obligado a plantearse estudiar en otra universidad que no sea la nuestra. Esto tiene implicaciones en investigación. Una buena investigación hace un buen modelo docente, y al revés.
- Durante la campaña ha admitido que se han cometido errores que hay que corregir. ¿Qué va a cambiar?
- Hacemos un ejercicio de autocrítica en lo que es comunicación o cercanía. Es muy importante para el equipo rectoral. Establecemos como requisito la idea de la escucha activa y tener una puerta abierta siempre a la comunicación. Tenemos mucho que mejorar. Hay que abrir nuevos caminos de participación al alumnado y mejorar la agilidad y eficacia de la gestión.
- ¿Por qué se presenta?
- Para mí la UPV es una especie de amor que tengo. Es que creo que este país tiene futuro en función de lo que se haga en la Universidad. Para mí es un honor contribuir a avanzar, a mejorar la Universidad.
- ¿Cuáles serán sus retos si llega al Rectorado?
- Hay tres actuaciones que son las que más me motivan. La primera es finalizar el plan de desarrollo de los campus. Me hace mucha ilusión porque hemos participado en su diseño y es muy bueno. Hay que poner en marcha el mapa de titulaciones adaptadas a Europa, el plan de investigación, culminar el proceso tras la OPE. Y mejorar el sistema de complementos salariales.
- ¿Cree que los complementos no fueron justos?
- Hay que hacer cambios en el actual sistema. Los complementos deben servir para motivar a la plantilla. Tenemos que reclamar una dirección en la Agencia de Evaluación a la altura de nuestro profesorado de la Universidad, que ha demostrado un nivel mucho mayor.
- Quiere potenciar la investigación.
- Queremos competir y ser referencia internacional. Para mí es fundamental poder llevar todas las áreas de la investigación a medirse internacionalmente y por eso hablamos en el programa de un plan de investigación. Queremos saber cómo se investiga en otros países en todas las áreas del conocimiento. Queremos poner el listón de la investigación a nivel internacional y aportar las herramientas necesarias, el trampolín, para que nuestros profesores salten por encima. Debemos ser capaces de dar el salto, no de bajar el listón. Tengo la impresión de que ese modelo no es el de la otra candidatura.
- La UPV necesitará más dinero para alcanzar esas alturas.
- Cuando digo que vamos a hablar de 400 puestos de trabajo para el PAS, eso es dinero. Cuando uno ve las transferencias de investigación, uno tiene muy claro que el porcentaje que se dedica en la UPV está lejos de la media estatal y muy lejos de Europa. Para equipararnos a la media estatal necesitaríamos 80 millones de euros y para la media europea, 160 millones. Es importante que se tenga muy en cuenta que la UPV está alejada de los parámetros europeos.
- También en resultados...
- Estamos abajo. Debemos entrar en los rankings internacionales. No estamos entre las primeras 500 primeras universidades en el ranking de Sanghai. Pero hay nueve universidades españolas y algunas son comparables a la nuestra. Deberíamos aparecer ahí, entre las 500. Aunque hay que ser conscientes de que tenemos la situación que tenemos y los pasos hay que darlos poco a poco. No se trata de pasar por encima de nadie sino de poner los medios para llegar arriba.
- Son muy parecidos los programas de los candidatos: mejorar la investigación, ampliar plantillas, buscar la participación de los estudiantes, gestión más ágil. ¿Donde está la diferencia entre Esteban y Goirizelaia?
- La diferencia es que nosotros hablamos de actuaciones concretas, medibles, muy específicas. Es evidente que todos los profesores quieren la mejor oferta de titulaciones y de investigación posible. Tengo la sensación de que el programa de la otra candidatura sólo es de oposición a un rector. Mi programa no es contra alguien que ha perdido unas elecciones. Es una diferencia fundamental. Miro para adelante, quiero avanzar, seguir construyendo la Universidad con ideas y proyectos concretos.
- Dice que Esteban vende humo frente a sus proyectos tangibles.
- No vale con decir 'voy a ampliar la plantilla', 'voy a regalar ordenadores'... Yo ampliaré en 400 puestos la plantilla de administración, me comprometo a poner en marcha un plan director de profesorado, pero que ya está hecho y se conoce en el Consejo de Gobierno; a lanzar el plan director de euskera, que también está diseñado y aprobado. Todo el mundo en los campus sabe que tenemos la capacidad de hacer y gestionar las obras concretas que aparecen en el programa.
- La gente se queda al final con que les diferencia la política lingüística.
- La política lingüística sí nos diferencia. Yo tengo un compromiso con el plan director del euskera, como no puede ser de otra forma, porque está aprobado en Consejo de Gobierno con un único voto en contra. No comparto esas afirmaciones acerca de una sobredosis lingüística de euskera. No se puede aplicar a la UPV. Tenemos lo contrario.
Profesores bilingües
- ¿El euskera está en una posición más débil?
- Hay un 35% de profesores bilingües. La demanda del alumnado de estudios en euskera es del 45%. Del conjunto de titulaciones que tenemos en el primer ciclo, se ofertan el 75% de materias troncales y obligatorias, y del segundo ciclo, el 45%. No se puede hablar con esos datos de sobredosis lingüística.
- La otra candidata no pone pegas a contratar a profesores en castellano y censura que se exija euskera a los investigadores.
- No nos planteamos para nada contratar personal investigador en función del idioma que hable, es un hecho evidente. Vendrá el personal investigador que dé la talla de verdad. Otra cosa es contratar profesores. Se hará en función de las necesidades docentes, teniendo en cuenta que hay 600 jubilaciones en cinco o seis años. Habrá que cubrir las necesidades de docencia en cualquiera de los idiomas, pero sin olvidar que hay que cumplir el plan de euskera.
- Habrá menos alumnos. ¿Se pueden mantener todas las carreras en euskera y castellano?
- Dependerá de la demanda. Nuestra apuesta es que los grados se den en euskera y castellano siempre que haya demanda. En cuanto a los máster... ¡igual algunos no los damos ni en euskera ni en castellano, sino en inglés! Quizá haya, incluso, titulaciones sólo en esa lengua, en inglés.
- Le apoya el sindicato STEE-EILAS. ¿Le favorece o le encaja en una posición de 'candidato aber-tzale'?
- Me importa concitar el mayor número de apoyos posible, pero me preocupa mucho más ser capaz de vender un proyecto, de llegar a la comunidad universitaria con nuestras ideas, con la defensa de las 220 actuaciones del programa. Me gustaría poder hablar del apoyo de todos los sindicatos y centros, pero no es fácil.
- ¿Su victoria depende de que logre atraer al sector abertzale de la universidad?
- Mi triunfo depende de lo que diga la comunidad universitaria en su conjunto. De lo que hagan todos y cada uno de ellos, sean del color que sean. Y la comunidad universitaria sabrá valorar el proyecto en función de lo que yo sea capaz de transmitir. Yo quiero ser el rector de todo el profesorado, de todo el personal y de todo el alumnado.
- ¿Qué es lo primero que hará si gana?
- Reuniré a mi equipo. Les sentaré y les daré una charla para intentar convencerles, una vez más, de la necesidad de escuchar a todo el mundo, de fomentar la participación. Que ese estilo impregne desde el comienzo a todo el equipo rectoral. Para mí es muy importante. La gente nos tiene que ver así. Y luego me iré a bailar.