Irene Olaizola - también donostiarra, también de Amara- ha recibido el Premio Nacional Fin de Carrera, un reconocimiento a su 'curriculum' académico en Tecnun (Escuela Superior de Ingenieros de la Universidad de Navarra) donde se ha licenciado como ingeniera en Organización Industrial: Nos habla desde Atenas, donde se encuentra por razones de su trabajo.
- Premio Nacional Fin de Carrera. Suena bien. ¿Ya lo ha asimilado?
- Creo que sí. Sabía que llevaba una buena calificación - 3,51 sobre 4, según los baremos que se utilizan a la hora de otorgar estos galardones-. En Tecnun ya me habían dicho que podría resultar premiada, pero, con todo, ha sido una gran alegría, una enorme satisfacción. Estoy contentísima por el reconocimiento que supone. Pienso también que al final hay algo de suerte.
- ¿Suerte, pero si ha hecho usted un 'carrerón', con unas notas increíbles, un esfuerzo que le habrá supuesto renunciar a otras cosas?
- Lo que hay que mantener es un equilibrio, ser constante. Yo he estudiado, pero no he dejado de estar con mis amigos, ni tener un contacto fuera de todo lo que no era estudio. Lo que siempre he hecho es ir a clase, porque además de que me encantaban las clases por sí mismas, me gustaba mucho la relación, el trato y la conversación con los compañeros.
- Ingeniería en Organización Industrial. ¿Para ésto se nace. Es algo vocacional?
- En mi caso totalmente. Somos cuatro hermanos y los cuatro ingenieros. Siempre me han gustado -y me gustan- las matemáticas y la física y cuando estaba en bachillerato ya sabía que iba a estudiar ingeniería. Primero hice cuatro años de ingeniería industrial y luego ya me especialicé.
- ¿Y cuáles son las salidas de trabajo para un ingeniero en Organización Industrial?
-Diferentes, puedes estar trabajando en la cadena de producción de una empresa, en la logística o en consultoras, como es mi caso.
- Claro, porque ya está trabajando...
- Sí, estoy desde el pasado año en la consultoría de estrategias Oliver Wyman, en Madrid, un trabajo que me 'obliga' a viajar. Ya he estado en Austria, Serbia y ahora hablo desde Grecia, ya que tengo trabajo en Atenas para cerca de medio mes.
- Bueno, no está mal eso de viajar y más cuando solo se tienen 24 años.
- Desde luego. Estoy muy contenta.
- ¿Cómo se ve en el futuro?
- Me gusta este trabajo. Ya veremos. Estoy muy bien en Madrid, y en la empresa.