DV. Hoy es sábado, 22 de noviembre. Un recordatorio estéril para la mayoría de la gente, pero vital para los enfermos de Alzheimer y otras dolencias. La pérdida de memoria, de la capacidad de lenguaje y otros deterioros cognitivos resultan inevitables en una enfermedad que sigue sin tener cura hoy en día. Las neuronas van debilitándose hasta el peor final, pero la buena noticia es que los nuevos tratamientos no farmacológicos están abriendo nuevas frentes para luchar contra este tipo de dolencias, al tiempo que se multiplican las investigaciones científicas. De todo ello hablaron ayer una decena de expertos en el marco de unas jornadas organizadas por la asociación de familiares de enfermos de Alzheimer de Gipuzkoa, Afagi, y los servicios sociosanitarios de Gipuzkoa, Sesosgi. El geriatra Juan José Calvo se encargó de las conclusiones.
Bien cuidados. Aunque parezca de sentido común, «está científicamente demostrado que los pacientes que están bien cuidados a lo largo de su enfermedad tienen una mejor supervivencia», apunta Calvo. El geriatra pone en valor «el tratamiento integral» del enfermo, para lo que reclama «mayor sensibilidad» en los hospitales. «Hay que dar una continuidad a los tratamientos después de un ingreso», sugiere. «La supervivencia del enfermo depende en gran parte de los cuidados diarios».
Entrenamiento diario. Calvo aconseja a los familiares de enfermos de Alzheimer que realicen con ellos un entrenamiento mental diario. «Es muy importante orientar al paciente en la realidad, decirle en qué día vive, dónde está», sugiere el doctor. Claro está que la mejoría sólo se da para pacientes en fase no avanzada de la enfermedad.
Psicoestimulación. Una de las novedades son las terapias de psicoestimulación, que ya se promueven en Donostia, a través del Ayuntamiento, y en Eibar e Irun, con la colaboración de la Diputación. Según explica el geriatra, se trata de una especie de entrenamiento mental con ejercicios individualizados de acuerdo a los déficitis cognitivos que cada Alzheimer presente. «No se da café para todos», asegura Calvo. «Está demostrado que la psicoestimulación mejora su estado».
Ejercicio físico. El ejercicio físico también reporta beneficios. «Hay que recordar que los pacientes con Alzheimer no son personas inválidas», afirma Calvo. Se recomienda que caminen a diario, que hagan el ejercicio físico que puedan, como cualquier otra persona.
Nuevas tecnologías. El mercado acumula nuevos productos tecnológicos para ejercitar la mente. ¿Funcionan? «Lo que está demostrado es que la persona entrenada mentalmente tiene menos probabilidades de sufrir una demencia como el Alzheimer», dice Calvo. Todo aquello que entrene la memoria como la lectura, los crucigramas o una simple conversación ejercen una función preventiva, explica.
Contra el insomnio. Los problemas para conciliar el sueño suelen ser habituales entre los enfermos de Alzheimer. «Si el paciente está sufriendo, lo pasa mal por el insomnio, hay que acudir al médico para poner un tratamiento. Pero si el paciente está tranquilo en la cama, aunque sin dormir, no hay que preocuparse, sólo procurar que durante el día no duerma y que pueda descansar por la noche», apunta Calvo.
Residencias. El ingreso en una residencia es un paso prácticamente inevitable. «Es muy difícil cuidar a un paciente de Alzheimer en casa hasta el final», admite Calvo. El geriatra donostiarra está en contra de crear unidades psicogeriátricas para estos enfermos, en lugares apartados de las residencias. «El paciente necesita un cuidado específico, pero no tiene por qué estar aislado todo el rato. La convivencia con otros residentes es beneficiosa».