-Enrique B. es jefe de la Policía municipal de Burlada desde hace doce años. En esta localidad navarra todos le conocen, su apellido es público y ha aparecido en diferentes medios de comunicación. Sin embargo, en esta ocasión, prefiere que no aparezca. Sólo su nombre. Acaba de enterarse de que un comando de ETA tenía pensado tender una trampa a los agentes de este cuerpo policial -34 en total- mediante la colocación de una pancarta bomba, según desveló ayer este periódico.
-¿Cómo valora que ETA les haya situado en el centro de la diana?
-No creo que merezca la pena valorar una cuestión como ésta. Desde hace años es evidente que todo el que esté en contra de estos asesinos se convierte en su objetivo. Pero la verdad es que cualquier ciudadano puede acabar siendo víctima de sus acciones, como se demostró el otro día en la Universidad. Y no nos olvidemos de que antes ya han atentado contra periodistas, políticos y otros colectivos.
-¿Cómo se encuentran sus agentes?
-El estado de ánimo es bueno. Tenemos el adjetivo municipal, pero seguimos siendo policías y estamos al servicio de los ciudadanos. Nosotros tenemos claro que en una sociedad como la nuestra todos debemos jugar con las mismas reglas de juego. Y si estos asesinos no lo hacen, nos van a tener en contra.
Pasar datos
-¿Pero por qué cree que ETA iba de una manera tan directa contra ustedes?
-No está del todo claro que fuesen a por nosotros o a por nuestros compañeros de Pamplona. Da lo mismo. Somos una policía muy cercana a los problemas de los ciudadanos y a ellos no les gusta esta profesionalidad. Buscamos el beneficio de todos, lo que nos ha obligado a realizar alguna intervención que ha podido sentar mal a ese mundo.
-¿Como cuál?
-Quizá el desalojo del gaztetxe. (Los agentes municipales de Burlada ayudaron en 2006 a la Policía foral en este operativo, que culminó con la detención de un total de nueve personas). Era el último reducto de esa gente en este municipio. Hay que recordar que María Lizarraga (detenida el pasado 23 de septiembre en Francia junto con Unai Fano) trabajaba en este Ayuntamiento y era un miembro muy activo de los círculos abertzales de la localidad. ¡Quién sabe si fue ella la que ha ido pasando los datos a la banda!
-¿Van a tomar medidas de autoprotección?
-Estas medidas las pusimos en práctica hace ya mucho tiempo, ahora lo que vamos a hacer es recordarlas. Esta misma mañana (por ayer) hemos mantenido una reunión en este sentido. Es importante no bajar la guardia.
-¿Se puede realizar de forma correcta su trabajo de agente local en estas circunstancias?
-Se trata de compaginarlo. ¿Usted cree que cuando atendemos un caso de malos tratos nos acordamos de estos asesinos? Pues no. No podemos limitar nuestro trabajo por una pandilla de indeseables. Como dice medio en broma un amigo mío, al que no le guste esto, que se meta a bombero.