Lo último que un analista en vísperas de unas elecciones como estas debía de hacer era dar un pronóstico o resultado final. Seguramente hubiera sido más cauteloso, cómodo y acertado por mi parte haber esperado 24 horas y enviar el análisis post-electoral al uso, después de que Mr. Obama hubiera sido elegido presidente de los EE UU. De forma que podría decir algo así como: «Era evidentemente que Mr. Obama iba a ser el ganador». Ya saben, «después de visto, todo el mundo es listo». Pues no lo he querido hacer. No he querido dar ningún pronóstico. Y he decidido mandar el artículo 24 horas antes de saber quién iba a ser finalmente presidente de los EEUU. (Escribo a las 23.30 de la noche del 3 de noviembre del 2008 en San Francisco).
Y no lo he hecho por una sencilla razón: Porque Mr. Obama ha inaugurado lo que va a ser recordado como el iniciador de una nueva etapa histórica en la forma de hacer política, con repercusiones a nivel mundial. Lo que será recordado como la era Obama. Tengo esta certeza como consecuencia de haber sido observador directo de lo que ha venido aconteciendo en los últimos largos meses de campaña en la costa Oeste, en particular y en el resto de EE UU., en general (http://www.igorcalzada.com/mr-obama). Y me atrevo a constatar un día antes (asumiendo el margen de error y la equivocación más absoluta) que estas Elecciones USA 2008 serán recordadas como un punto de inflexión.
24 horas antes de conocerse el resultado está claro que Mr. Obama tenía muchas posibilidades de ganar. Ganar o, de lo contario, perder, por múltiples factores complejos concatenados. De lo que no me cabe ninguna duda es que su estrategia y estilo de marketing electoral no han tenido precendentes en la historia. Y tal vez lo más importante: Que ha probado otra forma de hacer las cosas, aunque pierda, incluso. Con esto me quedo yo. Y si gana, pues señores y señoras, el futuro de los sistemas políticos (candidatos, partidos, simpatizantes, grupos de interés, segmentos, elecciones y campañas), indudablemente van a recorrer esta senda en cualquier democracia participativa a nivel internacional.
Sea lo que fuere, lo que quiero compartir con ustedes es las claves de lo que podríamos llamar la nueva era de la política: La Política 2.0... Y Mr. Obama está a punto de apadrinar este nueva era: La era Obama 2.0.
A continuación, algunas razones que nos obligan a pensar que algo diferente ha hecho. Y poder comprobar (gratamente en opinión) que todo es posible en este mundo donde las tecnologías web 2.0. están alterando en tiempo real la forma de organizar, captar, desplegar, relacionar, interaccionar y, finalmente, vivir este mundo en cualquier aspecto de la vida. Y claro, el político se ha puesto a la cabeza, ¿y dónde?, en el punta del iceberg: EE UU.
1. Barack Obama, ¿candidato? Les recuerdo que al inicio de la campaña en la pugna con Mrs. Hillary Clinton, los argumentos que posicionaban al senador de Illinois fuera de la contienda dentro del bloque demócrata (y que más se escuchaban en prensa y TV), eran los siguientes: a) Es negro; b) No podrá ganar en los swing-states; c) Los latinos nunca le votarán; d) No tiene experiencia; e) Se quedará sin financiación.
Pues bien, con todo ello, Mr. Barack Obama rompió las normas del juego y se postuló candidato democráta indiscutible. Ahora parece evidente. No lo era en absoluto, hace unos pocos meses.
2. Política 2.0...:El poder de la red. ¿Por qué debemos de hablar de una nueva forma de hacer política? ¿En qué ha cambiado? Incluso, ¿en qué se ha diferenciado con respecto a la oposición republicana y su opositor el senador de Arizona John McCain? Empezaré diciendo que el equipo de estrategia de Barack Obama (no lejos de San José, Silicon Valley y Google), ha sido uno de los más innovadores y rupturistas. A modo de síntesis: Las campañas electorales en su formato tradicional siempre se han movido en el primer entorno: La calle. El lugar de la arena política históricamente ha sido la calle. Luego irrumpió el marketing y la publicidad, incorporándose la TV como soporte estrella. Pero tal y como Javier Echeverría define, ahora la contienda se está produciendo minuto a minuto en la red de redes (en el tercer entorno): En el ciberespacio, en internet y en la blogosfera. ¿Qué ha hecho Mr. Obama que Clinton, inicialmente, y su mayor opositor, John McCain, no han previsto? Desplegar, movilizar y dinamizar una «milicia ciudadana 2.0...» a favor de su proyecto político. Y combinar la maravillosa campaña que han desarrollado en el ciberespacio con lo que ocurría en la calle y en la TV. Por ello, digo que considero que ha sido una jugada estratégica maestra y espléndidamente llevaba a cabo. Repito, gane o pierda.
3. El despertar de la sociedad civil americana: Lo que ha provocado una serie de cambios que mañana veremos si han fructiferado o no. Primero, en el propio comportamiento de los swing-states. Estos estados, que dan el veredicto final, han ido cambiando de una forma increíble: Ohio, Colorado, Pensilvania, Florida, Nevada, Virginia, Montana, North Carolina y Missouri. Todo es posible en esta contrareloj. Incluso ha habido tres segmentos de la ciudadanía (la juventud, las minorías étnicas y la tercera edad) que han respondido de una manera que no era previsible que respondiesen a la llamada de la triada ideológica de la obama-manía: Esperanza+Cambio+Creer. Otro dato clásico y estructural es el alineamiento casi mimético del voto rural con el republicanismo y del urbano con el demócrata. Si tenemos que hablar sobre la línea argumentativa de la campaña, me gustaría destacar la irrupción y el total protagonismo de la crisis financiera. Tal vez, provocando una reflexión a nivel país y me atrevo a decir a nivel mundial, sobre la conciencia ciudadana hacia la sostenibilidad mundial. Tal vez, ¿una autoreflexión sobre el fin del modelo neoliberal desarrollista y salvaje que EE UU ha venido desplegando endógena y exógenamente? Eso lo sabremos a partir del 5 de noviembre, gran reto le esperaría a Mr. Obama.
4.- Liderazgo, redes sociales y virtuales: No me gustaría finalizar sin hablar del perfil que el candidato de político que Mr. Obama ha presentado. Y me estoy refiriendo a los atributos en cuanto a su comunicación no-verbal, gestual y oratoria. Creo que, como he venido escuchando en los últimos meses, aquí no se había visto en décadas a un candidato que recordase al presidente irlandés que fuera asesinado. (Digo esto, porque el paralelismo trágico también se viene mencionando desde hace tiempo. En esto espero confundirme de pleno).
Mr. Obama y su equipo, han «conectado» al enorme potencial «de milicia internauta» que se congrega en Silicon Valley (San José/San Francisco) y Seattle. Ciudades que con un voto claramente demócrata han sido el gran batallón cibernauta que ha provocado un efecto en la red sin precedentes. Utilizando las últimas tecnologías de la web 2.0... o la web con participación social como Twitter, Facebook, MySpace, YouTube. En resumen, Google y la dinamizacion social en las calles, universidades, empresas, bares y cafeterías, de los voluntarios han sido los dos ejes estratégicos de la movilización pro Obama. Gran aprendizaje.
Para cuando aparezcan estas líneas posiblemente se sabrá si Mr. Obama es el nuevo presidente. Pero en el día previo ya tenemos la respuesta a cómo va a ser el futuro de la política, gane quien gane. Y esto será siempre legado indiscutible de la era Obama 2.0... que se acaba de comenzar en el 2008. Mr. Obama ha demostrado que existe otra forma de hacer las cosas. Y para mí, incluso a falta de 24 horas para saber el resultado final de las elecciones USA 2008, Mr. Obama ya ha ganado.
(*) Igor Calzada es sociólogo. Associate Researcher University of Nevada (USA) y Mondragón Unibertsitatea/Eteo-Mik.