DV. La empresa irundarra Egoki, cuya principal actividad industrial es la producción de tiradores para puertas y armarios, planteó ayer un Expediente de Regulación Empleo (ERE) que afectaría a 120 de los algo más de 190 trabajadores que tiene la firma entre sus distintas divisiones.
Egoki es una empresa con 30 años de vida que experimentó un importante crecimiento hasta convertirse en uno de los líderes mundiales de su sector y distribuir sus productos en los cinco continentes.
Reconocida por los sindicatos en su relación con los trabajadores, la empresa empezó a tener problemas hace unos años con algunas inversiones que no salieron bien. ELA, sindicato con mayor representación en el comité, no firmó el último convenio, hace más de dos años «porque aunque las condiciones eran buenas, pedimos a la dirección un plan de viabilidad y no llegaron a persentarlo».
En el último año la situación ha empeorado aún más y los trabajadores acumulan ahora tres meses sin recibir su sueldo, con lo que los problemas se han multiplicado.
Ante esta situación, se plantearon varias posibilidades para tratar de salvar el futuro de la empresa. Después de varios intentos fallidos, la semana pasada surgió interés por parte de un grupo polaco que, finalmente ayer anunció que rechazaba la operación.
Tras esa noticia desalentadora, en una asamblea celebrada ayer, la dirección de la empresa planteó un ERE con 120 despedidos. Sin más datos sobre la viabilidad de esta medida, los sindicatos prefieren no entrar a valorarla. Ángel Martín, responsable de UGT en Gipuzkoa para el sector del Metal, explicaba que «habrá que esperar a la reunión que los sindicatos mantendremos el lunes con la dirección de la empresa para conocer los detalles de ese ERE». La empresa tendrá que explicar cuáles son los planes para el futuro, qué divisiones del grupo Egoki seguirán operativas y cuáles no y cuál será el plan deviabilidad para que esos más de setenta empleos que sobrevivirán al ERE se consoliden y no desaparezcan también.
A la espera de saber en qué se concretará la oferta de la empresa, Ángel Martín asegura que la situación «es muy complicada». Tanto que se había planteado, por parte de algunos trabajadores, una huelga indefinida desde la semana próxima, medida que, al parecer, se deja en suspenso hasta ver qué deparan esas negociaciones que comenzarán el lunes.