DV. La negociación de los Presupuestos del Estado y del País Vasco se ha convertido en un baile político de salón amenizado por movimientos entre bambalinas entre el PNV y el Partido Socialista y una feroz batalla subterránea envuelta en formas versallescas. Los socialistas vascos tendieron ayer la mano al acuerdo al Gobierno de Juan José Ibarretxe. El portavoz del PSE, Rodolfo Ares, expresó la disposición de su partido a la negociación y al pacto presupuestario con el Ejecutivo tripartito, aun cuando el diálogo entre el PNV y el PSOE no finalice en un acuerdo para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y los jeltzales terminen por no apoyarlos por pasiva, mediante una abstención, o por activa, con un explícito voto en contra. El Gobierno de Zapatero necesita en especial los seis escaños del PNV para sacar adelante su proyecto de ingresos y gastos ante las enormes dificultades que encierra en esta ocasión el respaldo de los nacionalistas catalanes y de los canarios.
El guiño de Ares tiene un particular significado en la actual coyuntura de crisis económica, en plena negociación de los Presupuestos del Estado, cuando se han producido unos tímidos movimientos en relación con las políticas de innovación -cuya transferencia reivindica el tripartito de Ibarretxe- y cuando pasado mañana, viernes, finaliza el plazo para presentar enmiendas a la totalidad al proyecto de cuentas públicas del Ejecutivo central, una posibilidad que no descarta la formación jeltzale.
La reunión del pasado lunes entre sendas delegaciones del PNV y del PSOE finalizó sin un acuerdo, aunque con un compromiso de continuar las conversaciones esta misma semana. Pese a que se mantienen en lo esencial las diferencias, sí pudo apreciarse en el encuentro un cierto deshielo en relación con el área de innovación, en la que los socialistas se han mostrado dispuestos a explorar la vía de los convenios de gestión junto a la ampliación de determinadas partidas destinadas a los centros tecnológicos de Zamudio y Miramón.
El mensaje de Ares va dirigido al PNV en una semana crucial para que despeje la incógnita respecto a su respaldo o no a Presupuestos de Zapatero. Con la negociación abierta en canal, Ares señaló que «la ciudadanía no tiene por qué pagar las consecuencias de la inestabilidad que está viviendo el tripartito» ni tampoco de un gobierno, en relación con el que preside Ibarretxe, que «puede no querer buscar el acuerdo».
«Nos hemos encargado del país cuando había bonanza económica, con mucha más razón y responsabilidad tenemos que hacerlo en momentos de crisis», manifestó el secretario de Organización del PSE en una rueda de prensa convocada para presentar la nueva página web de este partido.
Afrontar la crisis
Ares consideró que la aprobación de los Presupuestos vascos permitirá a las instituciones de Euskadi dotarse de herramientas para afrontar la crisis económica y emplazó al Gobierno de Zapatero a «que actúe y no se refugie en la autocomplacencia» y apruebe «más medidas contra la crisis» para las que prometió el respaldo socialista.
Ares insistió en que «sería muy difícil de entender» que los nacionalistas vascos no apoyaran los Presupuestos del Estado porque «saben que contienen inversiones muy importantes para Euskadi».
El dirigente del PSE afirmó que «lo normal en un país democrático es que tengamos presupuestos y lo anormal es no darle importancia a tener presupuestos en un momento de crisis. Si siempre es importante tener presupuestos para dar respuesta a los problemas que tiene la ciudadanía, es mucho más importante tenerlos en momentos de crisis», agregó.
Ares calificó de «irresponsabilidad» que el PNV «por razones estratégicas» no diera su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. En su opinión, sería «irresponsable» convertir «una reivindicación en una plataforma reivindicativa que, aun siendo legítima, no puede convertirse en un fin en sí mismo, porque no se puede jugar a la rentabilidad electoral en momentos en que es necesario arrimar el hombro».
«Confundir mensajes»
Sin embargo, desde filas nacionalistas se quiso ayer enviar un mensaje de cautela para enfriar las expectativas de un acuerdo presupuestario en Madrid. El portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, aseguró en una rueda de prensa en el Congreso que «estamos igual de lejos e igual de cerca del acuerdo presupuestario que antes de la reunión» celebrada el pasado lunes entre ambos partidos.
Erkoreka confesó ser «menos optimista» que el portavoz socialista, José Antonio Alonso, respecto a la posibilidad de que se produzca un acuerdo y, ya que las negociaciones se van a mantener esta semana, el diputado jeltzale apeló a la «prudencia en los mensajes». «Prefiero pisar suelo en este momento y continuar negociando porque hay dificultades que no puedo negar», señaló el parlamentario.
Erkoreka explicó que «sí es cierto que el Gobierno español pone obstáculos al acuerdo que nacen de una radicalmente distinta concepción de lo que deben ser algunas transferencias que hemos solicitado». En ese sentido, añadió que «se están confundiendo los mensajes interesadamente porque nosotros no estamos pidiendo nada en cuanto a políticas activas de empleo que rompa la caja única de la Seguridad Social», Además, Erkoreka señaló que en este momento la abstención «no es neutralidad» porque «significará un 'sí' si se posibilita la aprobación o un 'no' si no se posibilita».
Por su parte, el portavoz del PP en el Parlamento Vasco, Leopoldo Barreda, criticó ayer la «falta de medidas» de los gobiernos central y vasco ante la crisis y aseguró que «entre Zapatero e Ibarretxe lo que tenemos son dos torpedos sobre la economía». Barreda criticó la «inacción» de ambos mandatarios, así como su «falta de compromiso con la economía real».