DV. Bajo el lema Por una tecnología para el desarrollo humano ayer se presentó la nueva ONG donostiarra Ingeniería Sin Fronteras (ISF) en el Aulario de la Universidad del País Vasco. La idea de crear esta nueva ONG, agrupada en Ingeniería Sin Fronteras de Euskadi y en la Federación de ISF a nivel estatal, surgió hace unos meses en el seno de la UPV/EHU para concienciar tanto a la comunidad universitaria como al resto de los ciudadanos sobre valores como la solidaridad y la cooperación.
Desde la nueva delegación donostiarra se busca potenciar nuevos proyectos de concienciación y sensibilización en la zona de Donostialdea a través de múltiples conferencias, cursos y sesiones de cine-forum, entre otros.
Por el momento, no tienen previsto desarrollar proyectos de cooperación en países en vías de desarrollo. Aún están empezando y consideran primordial hacer hincapié en la labor de concienciación ciudadana porque creen que «para cambiar el tercer mundo primero es necesario cambiar la mentalidad del primero», afirma Mikel Korta, ingeniero de telecomunicaciones y uno de los miembros de ISF San Sebastián. No obstante, aseguran que a medio-largo plazo desarrollarán diferentes proyectos en países concretos, tal como se ha hecho en las diversas delegaciones de esta ONG. En la de Bilbao, por ejemplo, ya han llevado a cabo iniciativas en países como Haití, Guatemala o Perú, aunque reconocen que su principal eje de actuación también es la de la sensibilización.
ISF también está presente en la universidad y en el mundo profesional. Dentro del ámbito de la universidad se imparten asignaturas sobre cooperación al desarrollo, investigaciones sobre tecnología aplicada al desarrollo humano, foros, exposiciones, etc.
Además, cuentan con diferentes grupos de trabajo enfocados hacia proyectos concretos, áreas de investigación, educación para el desarrollo y sistemas informáticos, entre otros. Desde ISF animaron a los alumnos que asistieron ayer al acto de presentación a desarrollar sus proyectos de fin de carrera en relación a la cooperación.
Joseba Sainz de Murieta, profesor de la UPV y miembro de ISF Bilbao, expuso diferentes ejemplos de proyectos que han sido elaborados por alumnos de esta universidad y que han sido ejecutados en comunidades necesitadas gracias a la colaboración de ISF con otras ONGs que trabajan en países en vías de desarrollo. «Uno de nuestros alumnos diseñó la electrificación de toda una comunidad aislada de Guatemala, gracias a la cual pueden disfrutar hoy de las ventajas de algo tan básico para nosotros como es la electricidad», explica este profesor.
No solo ingenieros
Asimismo, ISF ha puesto en marcha un curso de cooperación abierto a todo el mundo. En él abordarán temas como la cooperación y los sistemas para su puesta en marcha así como la aplicación de las tecnologías para el desarrollo. El curso tendrá una duración total de 30 horas y se impartirá a lo largo del curso escolar, dos veces por semana. La primera sesión se celebrará el 28 de octubre y para realizar las inscripciones los interesados deberán ponerse en contacto con esta ONG en los próximos días (www.euskadi.isf.es).
Desde Ingeniería Sin Fronteras subrayan que no se trata de una ONG compuesta sólo por ingenieros. Insisten en que es necesaria la colaboración de personas de cualquier formación que tengan como puntos de unión «la disposición de poner su tiempo y experiencia al servicio de los países, comunidades y personas más desfavorecidas desde el principio de la solidaridad internacional».
Si bien esta organización se define como aconfesional y apartidista, recalcan su compromiso social «en tanto en cuanto toman partido activamente por la justicia social y consideran que la participación ciudadana y de las organizaciones es la principal vía de transformación de las situaciones injustas».