TOLOSA. DV. Una mañana soleada en plena naturaleza y con el paisaje privilegiado de Bedaio de fondo, ha sido el acompañamiento perfecto para animar a una treintena de jinetes y amazonas a participar este domingo en la I Carrera Raid de caballos de Bedaio.
La Asociación cultural Artubi de Bedaio, ha puesto en marcha este evento deportivo, en el que han querido unir naturaleza y caballos. Ya en el mes de junio organizaron una marcha montañera a pie y en bicicleta, pero en ambos casos con el mismo objetivo: conocer Bedaio y disfrutar de Bedaio.
Hacia las nueve de la mañana, numerosos coches se acercaban con sus remolques desde Amezketa, Tolosa, Leaburu, Irura, Leitza, Ordizia y Azpeitia. Antes de comenzar, los caballos debían pasar una revisión veterinaria, para observar su trote, controlar sus pulsaciones, comprobar que tengan el intestino en movimiento... «porque lo principal en esta carrera es la salud del caballo», afirmaba uno de los veterinarios. Belén Espín, miembro del jurado, explicaba que «el ganador de esta carrera no es el primer caballo que cruza la meta, sino el que llegue en mejores condiciones». Por este motivo, al llegar, los equinos debían superar una nueva revisión médica.
En Gipuzkoa no hay una gran tradición de carreras de raid, y por ser la primera que se celebra en Bedaio, en Artubi Kultur Elkartea han optado por plantear una carrera más corta. En total, completaron un circuito de 28 kilómetros en dos fases. «Hemos limitado la velocidad máxima a 11 km/h y la mínima a 5 km/h, porque es un terreno duro y con muchas pendientes», indicaba Belén. Además, añadía, «muchos han venido a probar y a aprender».
Una vez se comprobó el buen estado de los caballos, se dio inicio a la carrera de resistencia. El único incidente que vivieron, fue la pérdida de la herradura de uno de los caballos, que tuvo que ser atendido por el herrador en plena carrera. Al llegar, los jinetes destacaron las buenas sensaciones de esta primera experiencia en Bedaio. Todos animaban a los organizadores a continuar el año que viene con una segunda edición. Ion Fernández, de Leaburu, a lomos de la yegua Talita Kumi, consiguió un segundo puesto: «No conocía esta zona y he quedado impresionado con el paisaje y con la excelente organización de Artubi Kultur Elkartea. Llevo unos meses participando en carreras con esta yegua y estoy muy contento. El año que viene espero volver».