DV. El director del Plan Estratégico de Donostia-San Sebastián, Kepa Korta, abrió los Iº Encuentros sobre la Candidatura de Donostia a Capital Europa de la Cultura con la ponencia Capital Europea de la Cultura: Un proyecto en y para Europa. Experiencias en la que estableció el marco de discusión de estos encuentros tras cuestionarse qué es lo que persigue Europa con estas designaciones. Además, Korta realizó un repaso de algunas de las ciudades que, desde 1985, han sido sido o han optado a la capitalidad Cultural de Europa para, al final, subrayar la importancia que tienen estos encuentros para generar el debate sobre la reinvención de la oferta cultural de la ciudad para los próximos años.
A la luz de la experiencia y de los criterios establecidos por la Unión Europea para obtener la designación hay, según el análisis realizado por Korta, «varios aspectos relevantes» a tener en cuenta a la hora de elaborar el proyecto de candidatura: la implicación de los agentes (no sólo culturales) y la ciudadanía, poder identificar lo esencial y específico de la ciudad, llegar a conciliar innovación con tradición, marcar bien los tiempos a la hora de planificar el proyecto -puesto que este es a largo plazo- y cuidar la comunicación tanto interna como externa.
Otra de las llaves para el éxito del proyecto pasaría por aunar la «dimensión europea con la ciudad y los ciudadanos», en definitivar aglutinar en él los conceptos de local y global.
El patrimonio de la ciudad, así como su vida cultural permanente cuentan, pero sólo como base para la organización del acontecimiento que debe ser excepcional. Por ello, el programa de acontecimientos especiales durante el año es, a la postre, definitivo para que la ciudad resulte elegida. Por ello, «tener una visión clara y coherente del concepto con antelación, así como una adecuada elaboración», serán claves a tener en cuenta.
Experiencia de ciudades
Kepa Korta echó mano de la experiencia de otras ciudades que fueron elegidas, o que han optado en su momento a la capitalidad cultural europea, con el fin de poder ver en sus estrategias esos aspectos relevantes que son fundamentales para lograr el éxito.
Así, Korta analizó el proyecto de Luxemburgo 2007, destacando su estrategia transfronteriza. Liverpool 2008 (Inglaterra) supo hacer ver su prestigio de ciudad musical y deportiva. La ciudad noruega de Stavanger (2009) se identificó con su lema Open Port (Puerto Abierto) como una ciudad tolerante y de libertad. Essen 2010 (Alemania), Pecs 2010 (Hungría) o Estambul 2010 (Turquía) fueron otras de las ciudades analizadas durante la ponencia.
De las experiencias vividas por otras ciudades, Korta realizó un analisis especial de las francesas Toulouse, Burdeos, Lyon y Marsella que se presentaron para la candidatura de 2013 y en la que resultó elegida Marsella. Korta destacó el hecho de que Marsella presentó un proyecto cultural articulado alrededor de la convivencia en un entorno social muy complicado con el lema Ateliers del Mediterráneo, que presenta una ciudad en metamorfosis.