La donostiarra Lola Pérez se siente discriminada. En junio del año pasado su compañero y pareja de hecho, con el que había convivido durante 20 años, «murió de forma repentina», a los 43 años. Fue entonces cuando comprobó «que a la hora de pedir una pensión de viudedad no existe equiparación entre el matrimonio y las parejas de hecho». Se la denegaron. Tampoco pudo agarrarse a la nueva Ley 40/2007 de medidas en materia de Seguridad Social, en vigor desde enero, que permite a las parejas de hecho cobrar la pensión de viudedad si cumplen determinados requisitos y que dispone de una cláusula con carácter retroactivo, como era su caso. Lola no se resignó y es «la primera viuda de pareja de hecho», a partir de la entrada en vigor de dicha Ley, que ha llevado a los tribunales a la Seguridad Social para reclamar su «derecho a una pensión de viudedad».
- ¿Cree que existe equiparación entre parejas de hecho y matrimonios?
- Se intenta vender que hay una equiparación total, pero la nueva ley en materia de seguridad social exige a las parejas de hecho requisitos distintos que a los matrimonios. Esta ley en lo que respecta a la viudedad de parejas de hecho es un agravio comparativo total.
- ¿Lo ve como una discriminación?
- Es una discriminación total para mí y para cualquiera que conozca su contenido.
- En su caso, ¿qué requisitos le piden y no cumple?
- Mi compañero murió en junio de 2007, antes de la entrada en vigor de esa ley, en enero de 2008. Llevé el asunto a los tribunales y el juicio -con sentencia en su contra recurrida en el Tribunal Supremo- se basó en la disposición adicional tercera de esa ley, que le da carácter retroactivo y que contempla cinco requisitos. De ellos no cumplo el de tener hijos con mi pareja, pues no pudimos tenerlos. En el juicio, se da como probado la intención e imposibilidad de tenerlos. Me parece que es un requisito que no se tendría que pedir.
- ¿Por qué?
- A ningún matrimonio se le exige que tenga hijos para poder acceder a la pensión de viudedad, ya que cada pareja tiene el derecho de optar por tenerlos o no. Además, actualizadas o no, existen las pensiones de orfandad, por lo tanto se tiene que distinguir entre una y otra. El requisito que no cumplo es el de los hijos pero en el de otras parejas puede ser el tiempo de convivencia. Es muy difícil cumplir todos los requisitos que nos exigen. A los matrimonios, lo único que se les pide es la cotización a la seguridad social. El requisito de los hijos es discriminatorio.
- ¿Su compañero cotizó?
- Sí, durante 15 años. Si hubiera estado casada, habría ido al Instituto de la Seguridad Social con mis 20 dígitos de cuenta y el libro de familia, habría rellenado la instancia de la pensión de viudedad y al mes siguiente ya estaría cobrándola. Esa es la diferencia.
- Si su pareja hubiera fallecido este año, con la ley que da derecho a las parejas de hecho a percibir la pensión de viudedad en vigor, ¿hubiera tenido problemas para cobrarla?
- También, porque a las parejas de hecho nos piden un requisito económico, además de cinco años de convivencia. En mi caso, tendría que haber dependido de mi compañero en más de un 50% de los ingresos. En un matrimonio, ya puede estar cobrando una mujer 6.000 euros al mes que, si su marido se muere y cotizó, va a cobrar la pensión de viudedad.
- ¿En su opinión, la Ley 40/2007 de medidas en materia de Seguridad Social se debería revisar?
- Sí, porque es una ley, por lo menos en lo referente a la viudedad de parejas de hecho, injusta. En la disposición adicional tercera, por ejemplo, hay otra cláusula que hace que sólo se pueda solicitar esa pensión de viudedad con carácter retroactivo durante el 2008, con lo cual habrá gente que cumpla los requisitos pero que esté tan destrozada por el duelo de la pérdida de un ser querido que no haga el trámite y se quede fuera de plazo o simplemente no sepa la existencia de dicha disposición.
- ¿Qué requisitos se deberían cambiar?
- Más que cambiar algunos requisitos, tendrían que ir a una equiparación real. A mí me convendría quitar el de la obligatoriedad de tener hijos pero, ¿y a las parejas que tienen hijos comunes que han convivido cinco años y ocho meses y, por dos meses, no pueden acceder a la pensión? ¿Por qué ponen esos requisitos? ¿Por qué en la Ley Reguladora de Parejas de Hecho del País Vasco como de las diferentes comunidades se habla de nuevos modelos de familia y de asegurar su protección? Hace falta una equiparación real porque un requisito que a mí me puede beneficiar, a otro le puede perjudicar y al final muy pocas parejas de hecho pueden acceder a dicha pensión.
- En su caso, esta pensión de viudedad que reclama no le hace falta para comer...
- Creo que mi situación económica debería quedar al margen, para el cobro de la pensión. Tengo un trabajo, aunque no es estable, que me da para comer, es cierto, pero hay otras muchas necesidades básicas en la vida de una persona que en mi caso, parte de ellas, las aportaba mi compañero.
- ¿Ha tocado muchas puertas en busca de apoyos?
- He hablado con la Defensoría de la Igualdad, con Emakunde... En la oficina del Ararteko me atendieron pero no se interesaron para nada. Son instituciones que cuando estás en un proceso judicial no entran. Pero no sólo trato mi caso. Parto de él para denunciar que en esta ley se comete una discriminación.
- ¿También ha hablado con partidos políticos?
- Estoy en ello. He hablado con Aralar, NaBai y con el PNV, que va hacer que se aborde una reforma de esta Ley en el Congreso. También el Ayuntamiento de Hernani, localidad en la que vivo, se ha implicado bastante.
-Si se cambiara esta ley a raíz de su caso, ¿se llevaría una gran alegría?
- Claro. De hecho, yo no sólo me muevo por el dinero. Me enteré en el juicio de la pensión que me podía corresponder. Una de las cosas que más me ha movido es que, al fin y al cabo, yo sigo aquí y tengo un sueldo pero, si hubiera sido yo la fallecida, él se hubiera quedado sin un duro, porque en ese momento no trabajaba.
- ¿Conoce a alguien que esté en su situación?
- No personalmente, pero sé que hay casos que se deniega la pensión de viudedad por no haber tenido hijos. Lo que está claro que denunciar todo esto es un desgaste tanto psíquico como físico que muchas veces no se puede soportar.