DV. «Estoy absolutamente convencido de que Euskal Herria conocerá otra vez un proceso de negociación» que lleve a un acuerdo político y a la excarcelación de «todos los independentistas». Con esta rotundidad se expresó el ex portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi, quien ayer recibió en Elgoibar, su localidad natal, el ongietorri de la izquierda abertzale tras su salida de la prisión de Martutene hace una semana.
En una abarrotada plaza del Ayuntamiento, Otegi reafirmó su «compromiso con este pueblo» y aseguró que no lo abandonará mientras «haya un solo preso en la cárcel».
El ex dirigente de la izquierda abertzale, que reconoció estar «desentrenado» en el arte de la oratoria tras los 15 meses que ha permanecido en prisión, recuperó el discurso de hace un año y que repitió a las puertas de la prisión donostiarra tras su excarcelación: «La solución pasa por el diálogo y la negociación, que conduzca a un escenario democrático y a un escenario en el que no haya más ni un solo preso político».
Otegi instó a «seguir trabajando» por ese objetivo, aunque pretendan «silenciarnos» desde «la clase política que tenemos» que, a su juicio, sólo «mira los réditos electorales, los intereses económicos y quiere mantener su hegemonía con el conflicto en marcha en Vascongadas y en Navarra». Y añadió que «a nosotros no nos interesa esa clase política, la dinámica de buscar culpables, sino de buscar soluciones».
Mensajes del extranjero
Su discurso cerró un acto de una hora de duración que comenzó a las 19.30 horas con 'goras' a Otegi y su recibimiento a través de un pasillo de ikurriñas. El ex líder de Batasuna fue agasajado en el escenario -sobre el que colgaba una pancarta con su imagen y el lema 'Euskal Herriak askatasuna behar du'- con regalos y numerosos mensajes de apoyo recibidos desde partidos, colectivos y asociaciones de Flandes, Argentina o Irlanda del Norte, entre ellos del líder del Sinn Fein, Gerry Adams.
En el recibimiento, en el que Otegi dedicó parte de su alegato a recordar a los familiares de los presos, estuvo acompañado, entre otros, por la abogada Jone Goirizelaia, el histórico dirigente de HB Tasio Erkizia, el representante del Movimiento pro Amnistia Juan Mari Olano o los parlamentarios de EHAK Nekane Erauskin y Julián Méndez.
El acto, durante el que se profirieron gritos en favor del acercamiento de presos y de la amnistia, finalizó con un «Gora zuek!» de Otegi y con la Internacional y el Eusko Gudariak.