DV. La nueva ordenación de los viveros municipales de Ulía se aprobará el próximo lunes 15, en un Pleno extraordinario y urgente que pretende adelantarse a la disposición de la nueva Ley del Suelo. La Ley indica que aquellos expedientes urbanísticos que se inciaron con la anterior normativa y que no cuentan con un plan parcial o especial aprobado, deben comenzar a tramitarse de nuevo.
Esta nueva ordenación, prevé la construcción de treinta viviendas, además de un parque con una cascada de agua y sendero natural que discurrirá en el lado de los edificios y una gran plaza de esparcimiento con elementos naturales y a disposición de todo el barrio.
El elemento de mayor identidad de todo este entorno será la llamada Casa del Agua, el centro cultural que va a aprovechar los antiguos depósitos, perfectamente conservados y caracterizados por sus grandes arcadas, para exponer diferentes elementos vinculados con el agua.
Todavía no se han establecido los contenidos, aunque sí se sabe que va a contar con la colaboración de la Mancomunidad del Añarbe.
El único afectado
El caso de los viveros de Ulía, según el concejal de Urbanismo, Jorge Letamendía, es el único expediente urbanístico de la bolsa donostiarra afectado por la disposición probablemente más polémica de esta Ley, la que establece esa obligatoriedad de volver a tramitar un desarrollo urbanístico si no cuenta con planeamiento aprobado. El edil explicó que, en algunas localidades vascas, esta disposición ha provocado que deban acelerarse numerosos expedientes para que puedan ser una realidad conforme se pactaron cuando comenzaron su vida administrativa.
La llamada Ley Maturana, vigente desde 1994 hasta la nueva ordenación aprobada hace dos años, establecía una reserva del 20% de suelo urbano y del 65% del urbanizable. Quedaban exentas en la norma de 1994 aquellas urbanizaciones que tuvieran un número pequeño de viviendas, el caso de Viveros, con sólo 30 pisos. La reserva de suelo quiere decir que los privados tienen la obligación de guardar un porcentaje determinado para pisos con alguna calificación de protección pública.
«Podemos decir que la afección al planeamiento donostiarra es prácticamente residual porque se reduce a este expediente urbanístico. Porque, de forma voluntaria, nos hemos ido adelantando a las obligaciones de la Ley con porcetajes que son, incluso, superiores a los establecidos. Es el caso de Pagola, ya en ejecución, con 273 VPO y 190 libres o de Morlans, también en marcha y con el 100% de pisos protegidos».
Más expedientes, el de Txomin, con un 75% de reserva frente al 40% exigido o el emblemático de Auditz Akular, «con un 80% frente al 65% exigido».
En el Pleno extraordinario deViveros se tratará también otro expediente, el que tiene que ver con el Instituto Oncológico de Aldakonea, que trasladará sus instalaciones a Miramón y que dejará libres los terrenos de Egia para edificar viviendas. Aunque en este caso todas serán de iniciativa privada y precio libre, el expediente está unido al de Etxegi en la zona alta de Ibaeta, con lo que los aprovechamientos de VPO se trasladan a esta zona, tal y como permite la Ley.
El proyecto de Viveros, ocupa 14.450 metros cuadrados de lo que fueron los jardines en los que crecían las plantas municipales. Ahora se encuentran en la zona de Lau Haizeta y está previsto que los edificios y las zonas de esparcimiento comiencen a construirse a partir del año que viene. Los pisos ocupan 3.200 metros cuadrados en tres bloques de dos plantas.