DV. La imagen de un talibán afgano vestido con el uniforme de un soldado francés muerto en una emboscada al este de Kabul ha levantado una agria polémica en Francia, reavivando el debate sobre la presencia de sus tropas en el país asiático. El semanario más vendido en Francia, Paris Match, publicó ayer un reportaje sobre el grupo talibán que el pasado 18 de agosto mató a diez soldados franceses.
En la información, los talibanes amenazan con matar a «todos» los soldados franceses si no se retiran de Afganistán. El jefe del grupo insurgente llega a señalar en una entrevista que «esos hombre murieron por culpa de Bush y de vuestro presidente (Nicolas Sarkozy). No hemos querido matar a vuestros maridos o a vuestros hijos. No es contra los franceses. Si se van, todo irá bien», advierte el dirigente talibán.
Explica a Paris Match que el ataque fue legítimo porque estaban en su territorio, el valle de Uzbin: «Unos días antes, algunos aldeanos les advirtieron de que no fueran allí porque era peligroso, ellos no escucharon, así que les disparamos. Fue en legítima defensa». Quiso puntualizar que no torturaron a los soldados galos, como indicó un medio francés.
El ministro francés de Defensa, Hervé Morin, intentó ayer rebajar la tensión y declaró que la amenaza forma parte de «la guerra de comunicación» de esta milicia integrista. Además, señaló que «detrás de todo esto hay un dato fundamental, y es que los talibanes saben que la superioridad de la OTAN y de la comunidad internacional se nota». Hervé Morin añadió que «los talibanes «han entendido que la opinión pública occidental es el talón de Aquiles de la comunidad internacional que está presente en Afganistán».
Pero muchos franceses se preguntan qué beneficio reporta al país la presencia de 3.000 soldados en el país asiático y cómo fue posible que se produjera la emboscada en la que fallecieron diez militares galos y 21 resultaron heridos. Supone el incidente con mayor pérdida de vidas de tropas francesas desde la guerra de Argelia, que terminó en 1962 .
«Es algo abyecto»
El semanario Paris Match ilustra su reportaje con varias imágenes que han impactado en la opinión pública francesa. Uno de los talibanes que participó en la emboscada luce el uniforme del Ejército francés casi completo, un fusil de asalto y la máscara de protección. Además, en las imágenes los talibanes muestran a los periodistas fusiles de asalto tomados a los soldados franceses, cascos, chalecos antibalas y otros objetos, así como un reloj, que será entregado por una de las autoras del reportaje al Ministerio de Defensa francés para que lo entregue a la familia del militar asesinado.
Joël Le Pahun, cuyo hijo, Julien, que no tenía veinte años, figura entre los uniformados muertos, admitió ayer, abatido, que «es algo abyecto. Duele mucho ver a esos asesinos (...) luciendo los uniformes de los muchachos que mataron». «A través de esas fotos, los talibanes nos muestran su supremacía. Lanzan amenazas contundentes y precisas contra Francia. Nos muestran que están muy cerca de nosotros. Hace falta erradicar este fenómeno, por lo que Francia, y sobre todo la OTAN, tienen que aumentar el número de hombres y medios», subrayó Le Pahun, según recogía ayer la edición digital de Le Monde.
El semanario satírico Le Canard Enchainé asegura esta semana que un informe de una unidad francesa de inteligencia desplegada con la OTAN en Afganistán denuncia la falta de observación previa y la demora en el envío de refuerzos y se pregunta cómo se pudo enviar el convoy con tan pocas municiones que se agotaron «en el primer enfrentamiento». DV Y AGENCIAS