DV. La festividad de la Virgen del Coro, patrona de San Sebastián, se celebrará el próximo lunes . El obispo Juan María Uriarte presidirá a las 11.00 horas la misa mayor que este año se celebrará en la iglesia de San Vicente al encontrarse la de Santa María en obras.
En el transcurso de la misa cantarán representantes de los distintos coros que han participado a lo largo de la Novena a la Virgen. Estarán dirigidos por José Luis Ruiz. Este año no podrá participar por problemas de salud el organista José Manuel Azcue. En su lugar estará la organista oficial de la iglesia de San Vicente, Coro Sáenz.
La imagen de la Virgen del Coro está en la iglesia de San Vicente desde el pasado 16 de agosto. La Virgen fue trasladada desde Santa María a la catedral del Buen Pastor el 14 de agosto para presidir el acto de la Salve. Acudió acompañada de varios sacerdotes y unos dantzaris y en el transcurso del itinerario se fueron añadiendo a la comitiva numerosas personas hasta el punto de que este traslado parecía una procesión. Al llegar al templo fue recibida por un gran gentío, según recuerda Félix Garitano, párroco de San Vicente, para añadir que «fue un acto grandioso». El día 16 de agosto, la imagen de la Virgen, subida en un carro de ruedas fue trasportada a primera hora de la mañana por las calles peatonales que comunican la plaza de Bilbao con la Parte Vieja. Su nueva ubicación fue la iglesia de San Vicente. Félix Garitano anunció ayer que la imagen de la Virgen va a permanecer en San Vicente hasta que finalicen las obras de la iglesia de Santa María. «Esperamos que el traslado definitivo sea a mediados de agosto, y para ello tenemos previsto organizar una procesión por la calle 31 de agosto y hacer una solemne entrada en Santa María para reubicar a la Virgen en su camarín».
Versiones del origen
Sobre el origen de esta Virgen existen varias versiones, según señalan Javier y Asier Sada en su libro Historia de San Sebastián, del que copio lo siguiente: «La primera de las versiones parece estar basada más en la leyenda que otra cosa, pero ya se sabe que en ocasiones las leyendas guardan algo de verdad. Esta historia nos habla de una imagen situada en el barandado de acceso al coro de Santa María, se trataba de una estatua pequeña que representaba a una Virgen morena con el niño en la mano izquierda.
Un religioso que subía frecuentemente al coro llegó a sentir tal devoción por la estatua que quiso llevársela a su casa. Así, un día, entró al coro, arrancó la imagen y ocultándola bajo la sotana se dirigió a la puerta de la iglesia, si bien cada vez que se acercaba a la puerta quedaba inmovilizado; impedido para salir, fue sorprendido por los sacerdotes que llegaron a la hora de las vísperas. Viendo la terrible devoción que sentía este religioso, y contagiados por su postura, decidieron situarla en el altar mayor de la iglesia, sería pues, la Virgen del Coro.
La segunda versión parece más histórica pero en opinión de algunos historiadores no es sino otra leyenda; cuenta que los primeros donostiarras que se acercaron por Venezuela llegaron a tener gran afecto por la ciudad de Coro, una de las principales de la zona situada en la desembocadura del río de igual nombre. Sin embargo, con la fundación de Caracas esta pequeña población fue perdiendo importancia, pero los donostiarras no olvidaron la devoción que tenían por su Virgen titular, que allí tenía una iglesia. Con el paso del tiempo los donostiarras pidieron permiso para traer a San Sebastián aquella imagen que tantas veces les había visto llegar y partir en sus barcos. En este caso habría que hablar de la Virgen de Coro y no del Coro».
Tesis científica
La tesis más científica constata que antes de la nueva edificación ya se veneraba en Santa María una Virgen María llamada popularmente Beltza, pero que fue sustituida por la imagen de la Virgen del Coro. Se dice que esta estatuilla puede pertenecer a algún taller italiano, y que su llegada a San Sebastián se produciría antes del siglo XVII, estando colocado en un segundo lugar en la iglesia. Por razones que no conocemos la Compañía de Caracas veneraba especialmente esta figura, que llegó a ser una de sus accionistas por lo que decidió levantar la iglesia en su honor.