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San Sebastián

04.09.08 -

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DV. Los edificios están ubicados en dos calles históricas de la ciudad, en Narrica 27 y en Fuenterrabía 14. Y son los dos primeros que van a conseguir un ascensor para sus vecinos con una expropiación de metros del comercio colindante, ante la imposibilidad de hacerlo sólo con las dimensiones del portal.
Es la primera vez que la nueva normativa, que permite que el Ayuntamiento se persone a favor de una comunidad de vecinos, se aplica para favorecer la accesibilidad. Y los dos primeros casos en los que el Ayuntamiento, (mañana aprobará oficialmente esta iniciativa), inicia el proceso de expropiación.
Eso sí, según recuerda el concejal de Urbanismo, Jorge Letamendía, la primera consecuencia de la aprobación de la norma que permite llegar a este punto fue el acuerdo al que llegó un comercio con la comunidad de vecinos en la plaza de la Constitución. «Pasaba el tiempo y no llegaban a ningún acuerdo, pero la aprobación de la ordenanza hizo que el propietario del local optara por el convenio y por no entrar en los trámites de la expropiación, con lo que hubo menos complicaciones y los vecinos han podido disfrutar de su ascensor en menos tiempo».
No es el caso de los dos expedientes de expropiación que se inician y que suponen un claro precendente para este tipo de conflictos. Tanto en el caso de Narrica 27 como en el de Fuenterrabía 14, los trámites municipales han concluido y las alegaciones de las dos tiendas afectadas, una textil con propietario y arrendatario y la otra, la conocida firma Benetton, han sido desestimadas.
Los servicios técnicos han considerado que ninguno de los dos propietarios tienen razones para impedir la ocupación de una pequeña parte de su local. En el caso de Narrica, se trata de 5,07 metros cuadrados de local comercial en planta baja y de 0,15 metros cuadrados de local en el sótano.
En el de la calle Fuenterrabía, se trata de ocupar 4,74 metros cuadrados de local comercial en la planta baja y 2,66 metros cuadrados más en el sótano. Todo este metraje se considera imprescindible para que las comunides de vecinos puedan contar con el ascensor que necesitan y que las dimensiones de sus portales no permiten.
Letamendía reconoce que el proceso hasta llegar a la expropiación es complejo y, sobre todo, muy lento. «Lo mejor es que se llegue a un acuerdo previo entre los implicados, pero nos consta que en estos dos casos no ha sido posible hacerlo».
Imprescindible
La primera condición para que pueda iniciarse el expediente expropiatorio es que en la comunidad viva una persona de setenta años o más o que uno de los vecinos tenga una minusvalía motriz.
Una vez cumplida esta exigencia inicial, la comunidad de vecinos que se encuentra con que las dimensiones de su portal no son aptas para un ascensor y que necesita metros cuadrados del bajo, envía el proyecto al Ayuntamiento. Éste, sin llegar a abrirlo, se lo envía a la tienda o negocio implicados, que puede elaborar alternativas. Ambas, las de vecinos y las del local comercial, serán analizadas por los técnicos municipales, en lo que Letamendía considera el punto más complicado de todo el proceso. «Se toma una decisión salomónica a favor de la alternativa que solvente los problemas de accesibilidad de esa comunidad. Y que interfiera lo mínimo en el comercio afectado».
Se concede la licencia para la construcción del elevador a la comunidad y se da un plazo de dos meses para que las dos partes implicadas lleguen a un acuerdo que, insiste Letamendía, «es lo deseable para todos».
El Ayuntamiento comprueba, tras recibir una nueva instancia de los vecinos, que no existe ese acuerdo requerido e inicia el expediente de expropiación. En este caso, además, antes de anunciarlo, se envió un escrito a los dos comercios de ropa afectados. Y en ambos casos, tanto la firma multinacional como propietario e inquilino de la calle Narrica, presentaron sendos recursos que fueron desestimados por los técnicos municipales.
En todo este proceso ha pasado más de año y medio para estas dos comunidades. El proceso, sin embargo, será ahora más corto y será el jurado expropiador el que ponga precio a los metros que se van a exigir de los locales comerciales. Las obras podrán comenzar en ambas comunidades una vez que se fije este precio.
Letamendía no quiso pronunciarse sobre otros casos, aunque sí parece que hay otras comunidades en esta misma situación que se encuentran en estos momentos en la fase de búsqueda de un acuerdo satisfactorio. Lo habitual es que se trate de edificios de la Parte Vieja y el centro de la ciudad por el tamaño del portal.
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