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RSS | ed. impresa | Regístrate | 22 noviembre 2008

Gipuzkoa

METEOROLOGÍA

El mar cubrió la arena de los arenales y rompió y dispersó sillas, toldos, tumbonas y pasarelas peatonales en las playas de Donostia y Zumaia. El oleaje destrozó cimientos del muelle de abrigo de Mutriku en obras

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DV. La costa de Gipuzkoa no gana para sustos. La conjunción de una mar de fondo con olas de hasta seis metros y la pleamar, a las siete de la mañana, arrasó con el mobiliario playero de los arenales de Donostia y Zumaia. En estas playas todavía hay sillas y tumbonas flotando en el mar. Además, la fuerza del mar provocó destrozos en los cimientos del muelle abrigo de Mutriku en obras y rompió las amarras de dos pesqueros. Los barcos tuvieron que abandonar el puerto.
El azar hizo que ayer se diera una carambola caprichosa que terminó creando importantes problemas: luna llena, pleamar y una mar de fondo con olas de hasta seis metros de altitud que arreciaron sobre la costa. El nivel del mar subió de forma prodigiosa y tapó la arena de la mayoría de arenales de Gipuzkoa. Donostia, Zumaia, Mutriku y Zarautz se llevaron la peor parte.
Según los datos del Centro del País Vasco de la Agencia Estatal de Meteorología, el principal culpable «fue la entrada de mar de fondo procedente de una borrasca centrada en Irlanda», asegura Margarita Martín, directora del centro. A veinte millas mar adentro las olas llegaron a los nueve metros de altura máxima y en la costa, a los seis, según quedó registrado en la boya de Pasaia.
La mar de fondo se prolongó durante buena parte de la madrugada y su máxima acción coincidió con la pleamar, a las 6.58 horas de la mañana de ayer. «Como la dirección del oleaje era noroeste, al tratarse de olas de seis metros, entró en la playa», afirma la meteoróloga.
Sea como fuere, el embate del mar destrozó sillas, tumbonas, papeleras y arrancó de cuajo postes de toldos en las playas de San Sebastián. De los tres arenales, la peor parte se la llevó La Concha, donde se perdieron buena parte de los elementos del mobiliario playero. Los tolderos pasaron toda la jornada recuperando los elementos esparcidos por la arena o esperando a que el mar los devolviera del agua. Muchos quedaron inservibles. También se llevó por delante pasarelas de madera y plástico. No obstante, en esta ocasión no afectó a las cabinas colectivas de las playas ni a los establecimientos hosteleros que rodean la playa.
El concejal de Servicios Especiales, Alberto Rodríguez, a pie de playa trataba ayer de «valorar los destrozos» provocados por el mar. Viendo el panorama, el edil quiso destacar el «comportamiento de los trabajadores del departamento de playas y de los barqueros de las motoras que van a la isla, que desde primera hora de la mañana se dedicaron a recoger flotantes, sobre todo sillas, incluso en la bocana de la bahía».
Los servicios de tumbonas y playas se recolocarán a lo largo de la jornada de hoy y mañana, una vez pasado el peligro. En este sentido, Rodríguez pidió «prudencia a los bañistas y surferos ante la posibilidad de encontrarse en el agua algún poste o silla flotante. Queremos recuperar la actividad de las playas cuanto antes, pero sin riesgos. No vamos a escatimar en medios».
40 cm más de arena
Como dato positivo, el concejal donostiarra destacó que «las mareas vivas aportaron arena a las tres playas, fundamentalmente a La Concha, con 40 centímetros más a la altura del muro».
La fuerza de la marea también rompió y dispersó mobiliario playero en Zumaia. Las olas arrastraron al mar unas 170 sillas y 50 toldos de la playa de Itzurun, informa J.L. Romatet.
En Mutriku, informa A. Gorritiberea, el embate de las olas provocó destrozos en el remate final del muelle de abrigo. En concreto, la fuerza del mar se llevó parte de la cimentación en obras, a pesar de estar protegida.
Asimismo, a causa del mal tiempo, dos barcos atuneros de Castro y Zierbena que ayer iban a descargar pescado en Mutriku a primera hora de la mañana, las pasaron moradas para entrar en el puerto. Las fuertes corrientes les hicieron girar más de 90º en las maniobras. Una vez en el puerto, la fuerza de las olas hizo que rompieran las amarras posteriores, por lo que optaron por regresar a alta mar. La venta de pescado de estos dos barcos y de otros tres se realizó en Mutriku, pero el pescado se descargó en Ondarroa. Toda una odisea.
En Zarautz, los daños fueron menores. Los tolderos recibieron la víspera el aviso de la llegada de una marea fuerte y recogieron la práctica totalidad del mobiliario playero, por lo que los daños fueron mínimos. Eso sí, el mar cubrió totalmente la playa y arrastró arena al malecón. No hubo daños en los establecimientos hosteleros, informa A. Etxeberria.
Ascenso de temperaturas
A pesar del prodigioso aumento del nivel del mar, la meteoróloga Martín recordó que la marea viva de ayer no es de las más fuertes del año. Las mareas más altas y más bajas se producen con luna nueva o llena en las proximidades del equinoccio de primavera o de otoño, el 21 de septiembre.
Pasada la tormenta, para hoy se espera que el tiempo mejore durante la jornada y que a mediodía luzca el sol. Las temperaturas seguirán en ascenso, con máximas de 23 grados. Para mañana se espera viento sur y ambiente bochorno. El viernes y el sábado vuelve la lluvia.
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