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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 15 febrero 2012

Gente

La firma de la gastronomía donostiarra se ha sumado a las adhesiones a la candidatura a la capitalidad cultural de Donostia del 2016. La música buscó la complicidad de la ciudadanía

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La pelea por la capitalidad cultural europea de Donostia en el 2016 es dura. Y después de repartir entre los comerciantes de la ciudad los primeros logos que identifican la búsqueda de este reto, la alta cocina donostiarra fue llamada a adherirse de forma oficial a esta iniciativa. Y a lucir los delantales negros con el anagrama ideado hace años &ndashse basa en bocetos del año 1989&ndash por Eduardo Chillida.

«Lo voy a llevar hasta que se me gaste», aseguraba Martín Berasategi, presente en el acto y en la foto oficial que, con la Bahía al fondo, agrupaba en Alderdi Eder a lo más granado de la gastronomía de la ciudad. «Sois los embajadores número uno de nuestra ciudad, de nuestro territorio... Sois artistas, creativos, innovadores, cada uno en vuestros fogones ha proyectado Donostia y el país como nadie». Eran palabras del alcalde donostiarra Odón Elorza, que también lucía el delantal.

Tras las fotos &ndashque, más allá de los profesionales acreditados en el acto, se esmeraban también en obtener quienes se encontraban fuera de la terraza del Ayuntamiento&ndash, invitados como las gentes de la localidad hermanada de Wiesbaden, concejales y figuras gastronómicas, subían al Salón de Plenos de la Casa Consistorial, donde eran obsequiados con logo y camiseta. más allá del delantal que lucieron durante el acto de la terraza.

Y el delantal es grande &ndashsólo los cocineros se lo atan por delante, aunque en Relaciones Públicas se lo advirtieron a Elorza, que optó por ese nudo profesional&ndash, pero no ocurre lo mismo con las camisetas. Y eso que comienzan a verse por la ciudad. Pero no cuentan aún con la XXL que reclamaba el cocinero Juan Mari Arzak. «Me apetece un montón llevarla, sobre todo cuando me vaya fuera de la ciudad, pero esta, la verdad, no me cabe». Arzak no era el único que lamentaba la escasez de las tallas, ni entre el mundo de la cocina ni entre los invitados.

Más allá de que los principales representantes de la alta gastronomía donostiarra se fotografiaran para reforzar una candidatura por la que también optan ciudades como Córdoba, Málaga, Burgos, Cuenca, Pamplona, Cáceres, Segovia o Alcalá de Henares, hubo también un momento para las firmas. El presentador del acto, Juan Carlos López, llamaba primero a Luis Irizar como decano de los cocineros y artífice de una dedicatoria larga cuyo contenido, de momento, queda guardado en el Libro de Honor.
Después llegaban quienes ostentan estrellas Michelín, Juan Mari Arzak, Pedro Subijana y Martín Berasategui, a quienes seguían Dani López del Kokotxa, Peru Almandoz del Urepel, José Mari Arbelaitz del Arbelaitz, José Juan Castillo de Casa Nicolasa, José Ramón Elizondo del Aloña Berri, Jesús Santamaría del Bokado, que había llegado tarde a la foto pero no a la adhesión; Pablo Laureño del Branca, Patxi Bergara del Bergara, Alfonso González del Hika Mika, Edorta e Iñigo de Fuego Negro, José Luis Carrillo del Mil Catas y Humberto Segura y Ramón Rekalde del Antonio. Junto a ellos, el presidente de los hosteleros de la ciudad, Mikel Ubarretxena y Pepe Dioni.

Y, como no podían estar todos los que son, se recordaba que sí eran todos los que estaban, mientras se anunciaba que actos similares tratarán de atraer a otros sectores vinculados con la cultura y con la ciudad. Elorza no quiso desvelar cual será el siguiente colectivo que posará y firmará ante el Libro de Honor de las adhesiones, aunque sí adelantó que los días 29 y 30 de septiembre se celebrará un acto en el teatro Victoria Eugenia en el que se podrán exponer ideas para buscar la identidad de una candidatura que, de momento, tiene en los cocineros de restaurantes y pinchos un pilar sólido.

El responsable de la recién abierta Oficina de la Candidatura, Edorta Azpiazu, insistía fuera de micrófono oficial que el lugar en el que trabaja con un equipo de cuatro personas está abierto a cualquier ciudadano que quiera saber qué se pretende, ver cómo se trabaja o hacer una aportación. Sólo hace falta acercarse al teatro Victoria Eugenia, al local que hace esquina con la calle Reina Regente.

Llamar la atención de la ciudadanía era el objetivo de los trece conciertos programados desde las 12.30 hasta las 10 de la noche. En el Salón de Plenos sonaba bossa nova, pero los concejales que salieron tras el acto de adhesión de los cocineros se encontraron con un Caminito interpretado por los tanguistas de Ágata y Germinal en el Boulevard. Si portavoces como Xabier Ezeizabarrena del PNV, María José Usandizaga del PP, Jaione Askasibar de EA o Ainhoa Beola de Aralar, todos ellos ataviados también con el delantal negro de la capitalidad, se hubieran podido acercar al Peine del Viento hubieran podido ver al colorista ballet de Senegal. O al coro Eguzki Lore en los Relojes de La Concha, mientras los críos se esmeraban en aprender batucada en la arena de la playa.

Música rai, celta, clásica a cargo de los chavales de la Escuela de Música, pop rock donostiarra o chill out fueron parte de un repertorio que atrajo al público que paseaba por la ciudad y disfrutaba de un sol no anunciado. Una ciudadanía a la que se pretende convertir en cómplice de esta aspiración para el 2016. En el Salón de Plenos, ante sus invitados, el alcalde aseguraba que «aunque hay competencia, es un reto que podemos conseguir». El día dedicado a la capitalidad cultural se celebrará cada verano mientras la candidatura siga viva.
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