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RSS | ed. impresa | Regístrate | 18 marzo 2010

Sociedad

AL DÍA

La asociación Ai Laket instala un laboratorio móvil que ofrece resultados inmediatos sobre la composición real de las sustancias. 40 municipios han contratado el servicio, cofinanciado por el Gobierno Vasco
17.08.08 -

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DV. En vísperas de San Pedro, en Irun se trapicheó con una cocaína que en más de un 80% era cafeína. Unos días antes, en Zarautz se pasaba un éxtasis en cuya composición el 40% era puritito yeso. Durante las fiestas de Dima circuló un speed que en un 69% era manitol, una sustancia utilizada como laxante. Por contra, en Igorre hubo anfetamina al menudeo con una pureza del 98%.
El consumo de drogas ilegales se dispara durante las fiestas y algunos ayuntamientos recurren en estas fechas a los servicios de Ai Laket, una asociación sin ánimo de lucro que testa sobre el terreno y en tiempo real el contenido de las sustancias que los usuarios se meten. Cuando acabe la temporada, la asociación habrá realizado análisis químicos de lo que iban a esnifar alrededor de 6.000 jóvenes y adultos.
Puesto que van a aspirar sustancias sobre las que no existe ningún tipo de control sanitario, el testado sirve por lo menos para que si un consumidor tiene un gramo de cocaína o unas pastillas sepa en apenas unos minutos si es yeso, cafeína, metanol o fenacetina, que son algunos de los productos de corte más usuales.
El consumo de drogas es una práctica social y desde esta perspectiva, Ai Laket desarrolla su actividad «desde la óptica del consumo responsable y la autogestión de los riesgos derivados de su uso. Creemos que consumir drogas es una decisión personal que debe ser adoptada de manera libre e informada por personas adultas», señala un portavoz.
Creada hace seis años, esta actividad de Ai Laket forma parte de la estrategia de prevención de riesgos diseñada por la Dirección de Drogodependencias del Gobierno Vasco y por ello está cofinanciada por el Departamento de Asuntos Sociales, y por los ayuntamientos que contratan sus servicios.
Abierto a medianoche
Instalados en una autocaravana con una carpa anexa en los espacios de ocio nocturno (txoznas y bares, discotecas, fiestas populares, conciertos...), los miembros de Ai Laket suelen «abrir» el laboratorio de doce de la noche a tres o cuatro de la madrugada, «horario que se modifica cuando las circunstancias lo aconsejan», explica Miren, una de las responsables del programa.
Aunque pueda parecer que los jóvenes son refractarios a que un extraño analice la droga que va a consumir o que ya se ha metido por la nariz, Miren observa que «normalmente la gente no suele tener ni dudas ni desconfianza. Trabajamos con iguales, es decir, somos gente joven, estamos en el mismo espacio de ocio y tratamos a la gente con todo el respeto que se merece. Además, hay mucha gente que nos conoce hace muchos años, ha utilizado el servicio desde el principio, no tiene ningún tipo de dudas y conoce sobradamente que trabajamos respetando el anonimato de los usuarios».
Los datos parecen avalar el éxito de la iniciativa, pues durante este año Ai Laket tiene programada su presencia en 40 localidades. «El número de pruebas varía mucho de pueblo a pueblo y depende del tipo de fiesta, de los conciertos, etcétera. En una intervención realizamos una media de 25 análisis. El año pasado, para hacer una valoración aproximada, con 32 intervenciones realizamos alrededor de 800 análisis y llegamos a alrededor de 6.000 personas».
Las sustancias más habituales en las fiestas de pueblos y ciudades son el cannabis, el speed (anfetamina base) y la cocaína. El supermercado se amplía en los festivales, y hay más consultas sobre el MDMA (éxtasis), la ketamina (un potente anestésico de uso veterinario) y los research chemicals (sustancias químicas de investigación).
El procedimiento para analizar la composición de la droga es sencillo y rápido. «Utilizamos testadores colorimétricos, cromatografía de capa fina y el nuevo coca-test. Además, todas aquellas muestras que presentan una composición desconocida o susceptible de ser potencialmente tóxica son analizadas detalladamente por el laboratorio de Química Orgánica de la Facultad de Químicas de la UPV», explica Miren.
Resultado inmediato
Los resultados con las pruebas colorimétricas son inmediatos. «Los reactivos nos indican que en la sustancia que quieren analizar aparece el principio activo deseado. Es decir, si lo que queremos analizar es cannabis, con el reactivo lo que veríamos es si esa sustancia tiene los principios psicoactivos deseados, es decir: THC, CBN o CBD. Lo mismo para otros tipos de sustancias como la anfetamina, la cocaína, etcétera...».
Una vez conocido el resultado, «muchas veces», los usuarios interpelan a Ai Laket con la coletilla de «pero entonces... ¿esto es bueno?» pero la respuesta es siempre la misma. «No damos el resultado desde una perspectiva subjetiva de 'esto es bueno o esto es malo', si no que damos la información de una forma muy rigurosa. Hay un momento previo a dar el resultado, durante el cual el usuario pone todo su interés en lo que le vas a trasmitir. Es el momento idóneo para hablarle de las pautas de reducción de riesgos más importantes».
Los resultados suelen deparar todo tipo de sorpresas, y no es infrecuente que la adulteración sobrepase con creces la concentración del principio activo. El corte es con frecuencia múltiple, pues la droga viene adulterada de origen.
«Ceguera irreversible»
La coca de Sudamérica llega engordada con productos tóxicos para la salud, como la fenacetina, un medicamento antiinflamatorio y antipirético. En Europa fue sustituido por el paracetamol ya que en dosis elevadas presenta toxicidad como hemolítico (lesiona los glóbulos rojos de la sangre ocasionando falta de oxígeno en los tejidos). En el caso de las anfetaminas suelen llegar adulteradas con cafeína «en proporciones variables».
Más grave, por sus efectos para la salud, ha sido la reciente detección de metanol en drogas consumidas en Igorre, Zarautz, Zumarraga, Dima e Irun.
El metanol es un alcohol muy tóxico que puede producir ceguera irreversible. «Aunque es muy difícil alcanzar las dosis requeridas para la manifestación de los efectos tóxicos del metanol, se trata de una sustancia expresamente prohibida por la ley para el consumo humano, con independencia de cuál sea su cantidad o concentración», advierten desde Ai Laket. iurrutia
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