«La política vasca me aburre soberanamente, necesita nuevas ideas». Odón Elorza afronta una nueva Semana Grande con esta reflexión sobre la situación de Euskadi, que incluye una crítica a la «consulta engañosa» de Ibarretxe y una mirada sobre el futuro de San Sebastián y sobre al desafío de su candidatura a la capitalidad europea de la cultura en 2016.
-¿Qué sentido ha tenido el gesto hacia las víctimas de Iñaki de Juana?
-Era un gesto más humanitario y moral que político y se trataba de salvar la dignidad de una ciudad.
-¿Si se encontrara con él que le diría?
-Lo mismo, que no adopte ninguna actitud de provocación. La ciudad ve con bastante desconfianza y desagrado su presencia. Lo mínimo que puede hacer es un reconocimiento del daño provocado. Este gesto indica que San Sebastián está en vanguardia en favor de la convivencia, la paz y los derechos humanos.
-¿Qué opinión le merece el desmarque de Aralar, que es socio del gobierno municipal?
-No deja de ser una discrepancia pequeña, casi una anécdota.
-¿Cree que la carta de De Juana leída el sábado 2 puede ser enaltecimiento del terrorismo?
-No conozco en sus términos exactos esa carta. Ahora, creo que tampoco deberíamos obsesionarnos con este personaje, que tiene un ego personal muy destacado.
-¿Apoya declararlo 'persona non grata' como ha pedido el PP?
- Veremos lo que sucede de aquí a los próximos dos meses. El PP juega a lo de siempre.
-¿Ha tirado la toalla respecto a que San Sebastián pueda ver la paz algún día?
-La lucha por la paz debe de apoyarse fundamentalmente en los procesos educativos. La educación en valores de los jóvenes es una de las claves para acabar con el semillero de quienes defienden posiciones fanáticas y violentas.
-¿Cree que la batalla de los valores se está ganando?
-Con una exasperante lentitud sí va avanzando. Los jóvenes aborrecen la política pero tienen valores.
-Fracasado el proceso de paz, hemos vuelto de nuevo a la estrategia de firmeza. ¿Qué le pide usted al Gobierno?
-El diálogo con un movimiento que no ha sido capaz de adquirir autonomía política propia respecto de ETA es hoy imposible y una demostración de puro voluntarismo. Han cambiado radicalmente las circunstancias. El Estado de Derecho y el respeto a los derechos humanos resultan imprescindibles.
-¿No ve ninguna posibilidad de una salida dialogada?
-Tendrían que cambiar mucho las cosas dentro de la cúpula de ETA y debería producirse un movimiento en las cárceles dentro de los presos para ver a medio plazo un escenario más optimista.
-El debate político va subiendo de temperatura. ¿Le engancha?
-La política vasca aburre soberanamente a la mayoría de la ciudadanía y a mí mismo. Necesita nuevas ideas y energías y una regeneración urgente. Estamos dando vueltas a las mismas discusiones, dando pasos, ahora de nuevo, hacia atrás. Será difícil que la ciudadanía se enganche con interés.
-El PSE se presenta a las autonómicas como la alternativa. ¿Usted lo ve factible?
-Sí, el sentido de responsabilidad hará que esa ciudadanía participe tras el agotamiento de un ciclo de gobierno del PNV.
-Usted ha sido en el pasado más o menos crítico con la estrategia de la dirección del PSE. ¿Ahora sintoniza con el discurso oficial?
-Hay una sintonía casi total en el seno del PSE-EE. Ojalá Patxi López consiga demostrar que pretende un gobierno de más calidad democrática, más transparente, sin jugar a la confrontación con el Estado y al conflicto identitario.
-¿Pero qué 'relato' le falta al PSE para ser una alternativa eficaz?
-Quizá eliminar algunas prevenciones y miedos que pueda haber en ciertos sectores, debe lograr el apoyo del electorado del PNV no independentista, que ve agotado el liderazgo de Ibarretxe, debe recuperar voto que se le escapó a Ezker Batua y, además, captar cierto voto de centro-derecha.
-¿Ve usted a Patxi López lehendakari con el apoyo del PP?
-Se pueden dar distintos escenarios. El PSE debe ser el partido que si tiene un escaño más que el PNV tendrá todavía mucha más legitimidad para formar gobierno. No es normal que siendo el PNV segunda fuerza en Gipuzkoa o tercera en Álava, gobierne la Diputación en los dos territorios.
-Azkarate dice que negarse a la consulta es «dar alas a ETA»...
-Esas acusaciones son fruto de la desesperación. Hubiera sido un gesto de honestidad que quienes defienden la consulta reconozcan que es una vía hacia la independencia. Hay mucha confusión y engaño en torno al derecho a decidir porque la ciudadanía va a poder decidir y elegir en las autonómicas con todas las consecuencias.
-¿Está en contra de que se consulte a la sociedad vasca?
-Estoy a favor de que se la consulte siempre desde un acuerdo consensuado tanto en el Parlamento Vasco como con las Cortes, dentro de un marco de legalidad, un proceso democrático que no tiene nada que ver con sacar adelante una engañosa consulta con el voto envenenado de EHAK.
-¿San Sebastián va a colaborar en esa consulta?
-Primero habrá que ver cuál es el dictamen del Constitucional y si la consulta es legal o no lo es. La decisión, en su caso, la tomaría el Pleno del Ayuntamiento, no yo.
-¿Esta polémica puede enturbiar el gobierno del PSE con EB y Aralar en San Sebastián?
-En absoluto, el programa de gobierno no entra en estas cuestiones, está claramente orientado a la izquierda.
La crisis y la credibilidad
-¿Le gustaría que Patxi López gobernase con EB y Aralar?
-Hoy lo veo difícil, pero sí me gustaría. Hay que intentar que EB y Aralar no se alejen demasiado para que tras las elecciones se puedan retomar contactos e incluso colaboraciones hoy impensables.
-Los nacionalistas reprochan al PSE que no tiene credibilidad en favor del autogobierno cuando no ha defendido el Estatuto.
-Si todavía no tenemos las competencias en Costas, el INEM o en otras materias ha sido porque el PNV no lo ha querido, ha puesto condiciones imposibles o ha jugado al victimismo. Es más, allá donde tiene competencias no la utiliza. Todavía estamos esperando una Ley Municipal Vasca.
-¿No tiene la sensación de que sus compañeros del PSC plantan cara al PSOE, por ejemplo en el asunto de la financiación autonómica, con más fuerza que ustedes?
-Son situaciones bien diferentes. El autogobierno se reforzaría con nuevos acuerdos desde un Gobierno Vasco con capacidad de diálogo.
-¿Cómo le ve al PNV?
-Con una crisis interna fuerte. Les mantiene hoy estar en el poder. Si lo pierden puede estallar.
-En este panorama contrasta sus acuerdos con Markel Olano.
-Son acuerdos para que prosperen proyectos estratégicos de Gipuzkoa y de San Sebastián. La Diputación en años anteriores había dado la espalda al gobierno de la ciudad como si se tratara de una venganza de Txabarri, que tuvo un mandato auténticamente nefasto para San Sebastián.
-¿Cómo valora la reacción del Gobierno Zapatero ante la situación económica?
-No he entendido bien por parte del Gobierno ese intento de evitar la expresión crisis económica cuando era evidente su profundidad. Esa actitud de no reconocer quizá con los términos más al uso en la calle ha podido restar credibilidad a la labor del presidente y que no se le esté reconociendo el importante paquete de medidas que en materia económica ha adoptado ante esta crisis en beneficio de los sectores sociales más desfavorecidos.
- ¿Cómo se está portando el Gobierno de Zapatero con San Sebastián?
- Tengo cierta preocupación por la falta de respuestas del Gobierno ante compromisos sólidos adquiridos que no acaban de avanzar y plasmarse. Me gustaría que el Gobierno español negociara la recuperación para la ciudad y conversión de los cuarteles de Loiola en un espacio de vivienda joven y protegida. Estoy volcado en este objetivo y confío en la voluntad política última de la ministra Chacón y del presidente del Gobierno. Con la pasarela de Mompás, el compromiso se lleva a efecto pese a la prepotente cerrazón de la consejera de Medio Ambiente.
- La coyuntura económica va a reducir los ingresos municipales y va a suponer un recorte en los presupuestos. ¿Afectará a los proyectos de inversión previstos?
- Los compromisos en torno a las grandes infraestructuras y equipamientos estratégicos son firmes por parte del Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamiento. Los créditos están ya comprometidos en los presupuestos respectivos, no corren riesgo. El Ayuntamiento de San Sebastián va a presentar un plan económico financiero a la Diputación para que una vez aprobado podamos acudir con mayor capacidad al endeudamiento para no frenar ninguna de las grandes necesidades en materia de vivienda protegida y equipamientos en barrios. Tenemos que evitar la expulsión de más jóvenes de San Sebastián. En un momento de crisis las inversiones públicas de Diputación, Gobierno Vasco y Ayuntamiento resultan aún más imprescindibles para el empleo de las grandes empresas. Tenemos un colchón amplio para acometer inversiones de progreso, para poner la ciudad al día y eliminar complejos de una ciudad tan competitiva como cualquier otra en Europa.
- San Sebastián apuesta por ser la capital europea de la cultura en 2016. ¿Qué gana la ciudad?
- Es una excusa formidable para repensar las políticas culturales de la ciudad y del territorio. Ver en qué podemos estar fallando, si tenemos una cultura muy de consumo, con muchos festivales pero no suficiente para hacer de San Sebastián una ciudad joven, innovadora y creativa. Ese reto lo podemos ganar en base a la implicación y participación de toda la ciudadanía y de todos los agentes sociales y culturales no sólo de San Sebastián sino del conjunto de Euskal Herria, porque el proyecto cultural de nuestra candidatura no se centra en San Sebastián sino que quiere incorporar a Bilbao, a Vitoria, Oñati, Tolosa, Azpeitia, Biarritz y Baiona, entre otras ciudades. Por otro lado, las fuertes inversiones en equipamientos culturales en la ciudad - Tabakalera, San Telmo, Aiete, Intxaurrondo, Musikene, entre otros proyectos- fortalecen la candidatura y le van a dar una mayor cohesión social. No se trata de presentar en Europa un proyecto cultural ajeno al objetivo de transformar la ciudad para hacerla más igualitaria e innovadora, tiene que guardar una relación con el modelo de ciudad que queremos. No somos una ciudad con proyectos para mayores, estamos apostando por su rejuvenecimiento. Lo de la ciudad-balneario es un tópico falso.
- ¿Pero va a ser por ejemplo difícil competir con Córdoba?
- No, porque no se trata que el patrimonio natural de San Sebastián compita con el patrimonio histórico de Córdoba, entran en juego otras ideas para que el jurado internacional elija entre Valencia, Córdoba y San Sebastián. San Sebastián es una marca cultural consolidada, pero necesitamos hacer más esfuerzos, necesitamos vendernos y vender la ciudad mejor,. Hay que hacer marketing de San Sebastián, y digo bien San Sebastián porque es negativo suprimir esta denominación histórica. El marketing de la ciudad también se posibilita haciendo que Tabakalera sea un centro de cultura de la imagen conocido en toda Europa, convirtiendo en realidad un carril bici que utilizará dos túneles urbanos, algo que no hay en Europa, o construyendo de modo sostenible un barrio al 80% de VPO. La ciudad tiene que ser ejemplar en los edificios que construya, en la disminución de las emisiones de CO2, en ser líder en participación ciudadana, o con una pasarela peatonal que dará la vuelta a Europa. Ello va a permitir un nuevo marketing que hasta ahora no se ha podido hacer.
- ¿Bilbao se va 'vendido' mejor?
- Se ha vendido muy bien porque partía de una realidad muy triste y gris. En San Sebastián tenemos ese marco incomparable que es la bahía de La Concha, que pesa mucho y todo lo que se está haciendo en el resto de la ciudad no es debidamente valorado. Por eso tenemos que meter la quinta velocidad.
- Ayer comenzó la Semana Grande, ¿epicentro del verano?
- La Semana Grande no es el epicentro del verano, lo son los festivales de jazz, de música clásica, de cine, las traineras. No hay que tener ningún complejo por otras fiestas de mucho alcohol.
- ¿Se nota la crisis?
- Los comerciantes y hosteleros están preocupados porque evidentemente ha bajado el consumo en aquellos productos que no son de primera necesidad. Vienen tiempos difíciles, hay que aguantar el tirón, ya conocemos este tipo de crisis, la ciudad volverá a sonreír y pondrá los cinco sentidos en la preparación del 2013 -segundo centenario de la reconstrucción de la ciudad- y de 2016.