DV. El halcón lanario que se escapó durante la exhibición de cetrería que tuvo lugar el pasado 20 de julio en Altzola sigue sin aparecer. Aparte de un posible avistamiento, no hay más señales de que la rapaz siga en el entorno del barrio elgoibarrés.
Desde que se produjo la fuga del halcón, la preocupación de los vecinos de Altzola ha sido máxima. Han sido muchos los que han levantado la cabeza hacia el cielo en más de una ocasión durante los días siguientes a la desaparición, con la esperanza de ver recortarse la silueta de la rapaz contra las nubes. Otros han ido más allá, y han salido al monte pertrechados con silbatos para tratar de llamar su atención. Pero, a día de hoy, el ave sigue sin aparecer.
Alfonso Rubio, de la plataforma de vecinos Zubibai, organizadora del festival de cetrería, tuvo esperanzas de que el halcón podría aparecer cuando creyó verlo sobrevolar por Altzola hace unos días. «Vi una silueta que pasaba de un lado a otro del río Deba y me pareció que era el halcón que se había escapado». Sin embargo, aquel entusiasmo inicial ha ido decayando ante la falta de nuevas noticias, y ahora ve muy difícil que aparezca.
El que no ceja en su optimismo es Alberto Beltrán, propietario de la díscola rapaz que prefirió volar hacia los montes que rodean a Altzola antes que participar en la exhibición. De hecho, sigue diciendo que aparecerá. «Tiene que hacerlo. Pasará una semana o dos pero, si no le ha sucedido nada, antes o después se acercará a un entorno urbano en busca de contacto con las personas, pues está totalmente hecha al ser humano, y recurrirá a él en busca de comida». Lo curioso del caso es saber cómo ha podido alimentarse durante estos días, pues, como manifestó su propietario, esta rapaz, de siete meses de edad, nacida y criada en cautividad, no sabe valerse por sí misma para cazar.
Según señaló el cetrero aragonés, la clave podría estar en su aguda vista, que le habría permitido encontrar otras vías de subsistencia, como animales atropellados por vehículos y muertos en la carretera, de los que podría estar alimentándose durante estos últimos días.
En previsión de que el ave aparezca, se ha notificado su desaparición al departamento de guardas forestales de la Diputación, al centro de recogida de animales Arrano-Etxeal de Igeldo, a la Policía Municipal de Elgoibar y al Ayuntamiento de Mendaro.